El libro del Picaflor

Picaflor, ¿no tiene ninguna novedad relacionada con el Sudamericano Juvenil Sub 20 que se está jugando en nuestro país?

–Usted siempre le exige la «sellada» al Troquílido. Sabe que durante gran parte del torneo él estaba de licencia en sus pagos de Rocha, pero igual le mete el puñal por la espalda para ponerlo en un aprieto frente a sus lectores.

Déjese de chácharas y vaya al grano. ¿Tiene o no tiene buena información vinculada al Sub 20?

–Si lo que usted planteó es un desafío, El Picaflor asume el mismo y le duplica la parada. El plumífero sólo da marcha atrás para tomar más impulso, así que ahora va a tener que bancarse la apuesta. ¿Usted está enterado del quilombo que se armó después del primer partido de Uruguay, frente a Perú?

¡Chocolate por la noticia!

–Baje ese tonito medio burlón y dese un chapuzón de humildad. El Troquílido sabe que los medios le dieron difusión al incidente que ocurrió en el vestuario de los árbitros después de finalizado el partido. Esto ya no es noticia. De lo que quizás usted no esté enterado y los lectores tampoco, es de las consecuencias que trajo aparejado el incidente que tuvo como protagonista a Nelson Spillman, presidente del Consejo Juvenil, miembro del COL y de la Comisión de Disciplina de la CSF.

Perdóneme, pero ahora me está interesando la historia.

–El hecho fue abordado periodísticamente por los colegas de otro matutino pero no dieron nombres, y El Picaflor va a deschavar todo porque en el periodismo, dentro de lo posible, hay que evitar hablar en clave. La historia es así.

Troquílido, vaya al grano que ahora me enchufé en su tema.

–Después que Spillman fue al vestuario de los árbitros e insultó a la cuarteta del partido con Perú, especialmente al juez Invernizzi, el presidente de la AUF y vicepresidente de la CSF citó al dirigente del fútbol juvenil a su despacho, al día siguiente. Testigos casuales que acertaban pasar por el lugar afirmaron que los gritos de Figueredo, que relajaba a Spillman, se sentían desde Guayabo y Vázquez. El presidente de la AUF estaba muy caliente porque además Spillman había hecho declaraciones públicas en algunos medios (Estadio Uno, El País) en las que lo dejaba mal parado. El presidente del CJM había dicho que él estaba para defender los intereses del fútbol uruguayo y que no le importaba nada lo que podían pensar las autoridades de la Confederación. Y por elevación le tiró una perdigonada a Figueredo.

A la pucha.

–Figueredo le dijo a Spillman que era la última vez que le toleraba una reacción de esta naturaleza porque la próxima, le sacaba la roja. El quilombo fue tan grande que hasta Nelson Gutiérrez, vicepresidente de Tenfield SA, se preocupó por las derivaciones del incidente y habló con Spillman, con quien lo une una larga y muy estrecha amistad desde 1981. Como podrá imaginarse, el asunto tuvo repercusiones entre los popes de la CSF que se encuentran en Uruguay por el Sub 20.

Me imagino la reacción de algunos «viatiqueros» de la Confederación, ¿no?

–Reaccionaron como un resorte. Una de las fuentes que tiene El Picaflor y que es muy confiable le comentó que Figueredo, luego de la reunión álgida que mantuvo con Nelson Spillman, comentó en su círculo de amistades que después del Sudamericano le va a sacar la roja al dirigente del fútbol juvenil. Parece que no lo banca más. Dice que todas sus advertencias han caído en un saco roto y no le perdonará nunca el papelón que le hizo pasar con sus amigos de la Confederación. Como podrá darse cuenta, la mesa está servida para cuando finalice el Sudamericano Juvenil. *

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