El libro del picaflor
—Picaflor, ¿tiene alguna novedad en materia de pases para esta temporada?
–Mire, no es por sacarle la nalga a la jeringa, pero no es tema de la especialidad del Troquílido. A veces, los informantes le pasan algún dato adicional pero no le gusta inmiscuirse en ese área donde hay compañeros más idóneos.
—En Nacional arrancaron pegando fuerte, ¿no?
–Nacional sacudió el mercado especialmente por la maniobra sorpresiva de «robarle» a Peñarol al volante Eguren, de Wanderers. Fue un golpe político muy duro para los manyas, que han querido relativizar la situación para evitar que la hinchada les pase una factura. Pero mire que no existe la felicidad total. A Nacional estos pases de Eguren y Dadomo le van a traer consecuencias inmediatas a la directiva que preside el economista Ache.
—¿Por qué?
–Hay jugadores que están esperando con las garras prontas porque no entienden cómo durante todo el año 2002 estuvieron llevándolos a versos en cuanto a que el club no tenía plata y apenas amaneció 2003, apareció dinero para incorporar a los dos futbolistas de Wanderers. «¿ Por qué no había plata en diciembre para pagarnos el sueldo a los que estamos en el club y en enero aparece la guita para contratar a nuevos jugadores», comentó uno de los pesos pesados del plantel tricolor.
—El mensaje es claro.
–No hay peor ciego que el que no quiere ver. Los jugadores de Nacional no están molestos con la incorporación de Eguren y Dadomo; todo lo contrario. Los recibieron muy bien. El malestar es con los dirigentes, que han demostrado tener un doble discurso a la hora de pagar los sueldos y premios atrasados. «Es tomarnos el pelo. Hace veinte días venían a Los Céspedes a decirnos que nos aguantáramos, que no había plata para pagarnos el sueldo y, de la noche a la mañana, aparece el dinero para hacer contrataciones. Mirá que esto no es contra los muchachos que llegaron al club, con ellos todo bien porque son laburantes como nosotros; lo que no podemos permitir es que se nos mienta de esta forma», agregó el futbolista.
—Olfateo que el año va a empezar con vientos huracanados en Nacional.
–Es una posibilidad y no la descarte. Además, hay un hecho que pasó inadvertido. Varios de los futbolistas que quedaron libres en Nacional estaban identificados como los revolucionarios del grupo, los que lideraban los movimientos por los reclamos de los haberes impagos. Esto no lo van a querer reconocer los dirigentes, seguramente lo desmientan, pero es la pura verdad. Algunos de los que quedaron libres tenían la cruz arriba desde hace mucho tiempo y ahora les pasaron la factura. Con esta limpieza los dirigentes piensan desactivar la interna del plantel con el propósito de tener más oxígeno para reunir el dinero a lo largo de 2003 y quedar al día con los acreedores impacientes, como los llama el contador Damiani. Resumiendo, Nacional hizo un gran quilombo con los pases de Eguren y Dadomo, pero ojo, que a los dirigentes les puede salir el tiro por la culata. *
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