El eterno postergado
Desde hace cinco años y poco más, la camiseta número siete de Nacional tiene dueño. Desde que llegó al plantel principal, al mismo tiempo que Hugo De León tomaba la conducción técnica del equipo, el artiguense Walter Fabián Coelho se perfiló como uno de los valores más promisorios que tenía la institución, pero curiosamente con el entrenador riverense nunca logró afianzarse como titular de la oncena alba, exactamente como le ocurrió el año pasado con Carreño.
Algunas personas cercanas al plantel tricolor sostienen que los altibajos futbolísticos del volante nacido en Artigas tienen mucho que ver con el factor anímico, debido a que en cada período de pases – en cada uno de los últimos cinco años – siempre han surgido nombres de varios volantes de enlace como candidatos a incorporarse al club para que fueran «la manija del equipo».
En ningún momento pareció que la gente de Nacional confiara en la capacidad del «Chueco» para ser el «10» del equipo, y muchas veces salió «a buscar afuera» lo que quizá tenía «en casa».
Desfilaron varios
«El Cabeza» – como lo llaman sus compañeros – brilló en la selección juvenil vicecampeona mundial en Malasia, jugando en un mediocampo donde jugaban Callejas, Pablo García, Podestá y Nicolás Olivera e inmediatamente ascendió desde Cuarta División al plantel principal, que había tomado hace poco tiempo De León.
Nacional tenía la misión de cortar una racha victoriosa de su rival, para lo que contaba en su plantilla con José Luis Salazar (dado de baja al poco tiempo), Ruben Sosa, Rodrigo Lemos, un muy joven Martín Liguera, y el paraguayo Luis Monzón, que llegó como la gran salvación y terminó sin conformar a nadie.
Ese año Coelho tuvo esporádicas intervenciones, ingresando en los segundos tiempos, igual que en 1999; el año siguiente, además de «Sosita», los tricolores incorporaron a Omar Pérez para moverse como «enganche», e incluso probó a los hermanos australianos Leo y Nick Carle.
El artiguense había tenido sus mayores participaciones como titular durante el año 2000, pero a comienzos del 2001 los directivos y el cuerpo técnico insistieron con la necesidad de incorporar un volante de armado «de jerarquía internacional», y lograron el concurso de Limberg Gutiérrez, que desplazó a Coelho al banco de relevos.
El año pasado, ante la imposibilidad de seguir contando con el boliviano, los tricolores hicieron jugar en ese puesto con Peter Vera, Julio Rodríguez y en algunos cotejos Daniel Fonseca y los juveniles Gonzalo Castro y Gonzalo Viera, dejando fuera del equipo otra vez al número siete. Ya en la segunda parte del año los tricolores lograron la llegada del brasileño Cassiano Mendes, justo en el momento en que Fabián cumplió sus mejores actuaciones.
Fue enterarse de la llegada del norteño y comenzar a bajar en su nivel de juego, hasta defeccionar en varios encuentros, notándoselo bastante decepcionado.
Para esta temporada, aún cuando no se sabe si el artiguense renovará contrato, se anuncia que Nacional pretende la llegada de un «diez», entre los que se nombran a Martín Liguera y Marcelo Tejera.
El volante albo, que cumplirá veintiséis años el próximo 20 de enero, deberá si se confirman las versiones existentes, enfrentar otra vez la llegada de un futbolista que juega en su mismo puesto, teniendo permanentemente esa presión encima.
El paso del tiempo dirá si finalmente en 2003 el jugador se afianzará como el conductor del equipo, o continuará siendo «el eterno postergado» en el actual tricampeón uruguayo.
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