Destacados de 2002
A pesar de no estar presente en la máxima cita mundial, Indianápolis 2002, el basquetbol uruguayo resurgió como consecuencia del impulso de los nuevos dirigentes que apostaron a un cambio radical, en el cual se abrieron varias puertas que hicieron despertar el interés de la afición en todo el territorio nacional. La difusión a través de la televisión tras el acuerdo firmado con Tenfield SA, los espectáculos deportivos en el Palacio Peñarol, el proyecto de una competencia «made in Uruguay» y el retorno de los espectadores a los distintos escenarios son los puntos más destacados en esta temporada.
El retorno de la gente a los partidos de basquetbol, la apuesta de los nuevos neutrales a darle un vuelco rotundo a la organización y la difusión, han sido otros de los puntos más altos, sin ningún tipo de dudas, de la temporada complementada con otros aspectos deportivos. La reapertura del Palacio Peñarol para la disputa de los partidos que ofrece una enorme comodidad para los concurrentes, público y prensa, la organización por parte de Tenfield SA, empresa que transformó un partido de basquetbol en un espectáculo deportivo, son aspectos para destacar. Las campañas de algunos equipos, caso Trouville, con una plantilla y entrenadores jóvenes, poseedores del mejor extranjero, haciendo que lo sigan más de mil personas por partido, se convierte en otro de los puntos altos de la temporada.
En la actualidad, y contrariamente a lo ocurrido en temporadas anteriores, el país habla de basquetbol uruguayo, de la difusión y hasta de la Liga Uruguaya, la cual a partir de marzo de 2003 se pondrá en marcha. Un enorme acierto de personas que en poco tiempo han recorrido cientos de kilómetros, derribando barreras pesimistas y apostando al crecimiento de este deporte en todo el país, pero además unen organizaciones públicas y privadas en beneficio del deporte. Se animaron a crecer por el basquetbol, para ubicarlo en el sitio donde debe estar.
Un gran desafío para 2003
El año que nos espera es de enorme importancia. Estaremos frente a citas internacionales en las que hay que hacer los máximos esfuerzos para estar presentes. Claro, seremos anfitriones del Sudamericano mayor, el cual otorgará plazas para el Torneo Preolímpico y Panamericano, a los cuales estamos en condiciones de ir, pero se nos hace difícil exigir resultados. No esperemos podios, todo lo contrario, una línea de trabajo y acción en la cual todos apostemos al crecimiento, los que nos llevará con el tiempo, con paciencia de por medio, a estar en un concierto de juego internacional y jugar con chances reales para una clasificación. Los resultados a corto plazo son imposibles de exigir y el tiempo nos dará la razón. Debemos apostar a los jóvenes talentos, a quienes han demostrado que se les puede exigir mucho más de lo que rinden en el plano local. Todo dependerá también de la apuesta de los cuerpos técnicos nacionales en todas sus categorías.
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