Diego Martínez, monarca del Superturismo
Dieciocho puntos de ventaja le llevaba el popular «pingüino» Martínez a su escolta «Nacho» Paullier con cuarenta y dos unidades por disputar.
La clasificación para la carrera del sábado mostraba al líder del certamen largando desde el tercer lugar de la grilla, mientras que Paullier largaba cuarto y debía jugarse a fondo si quería postergar la definición del título.
Era evidente que ambos pilotos de los Renault Clio iban a entablar una dura pugna en pos de materializar positivamente sus planteamientos de carrera.
Pero, lamentablemente para sus intereses, «Nacho» duró muy poco en carrera, viéndose obligado a abandonar prematuramente y de esa manera el camino al título se le simplificaba en gran forma a Martínez, quien con sólo llegar en las posiciones de vanguardia ya se coronaba campeón 2002.
La carrera tuvo un trámite interesante, con la figura de Fernando Dacal agigantándose paulatinamente, hasta llevar su VW Gol a la primera posición, para ya no abandonarla más.
De esta manera el equipo Motorswagen obtenía una victoria muy esperada y que, sobre el final de la temporada le vino muy bien para retemplar los ánimos con vistas el futuro.
Cumpliendo otra destacada actuación (y esto ya no es ninguna novedad, sino una grata realidad), Federico Mattos llevaba su Peugeot 306 hasta el segundo escalón del podio, mientras que Diego Martínez se ubicaba en la tercera posición, ubicación que le permitía obtener en forma anticipada el ansiado cetro.
Así se cerraba este capítulo correspondiente a la octava fecha, pero aún restaba por disputarse la última etapa del certamen, la cual cerraría toda la actividad de la temporada 2002.
Para esta novena fecha, Fernando Dacal colocaba a su VW Gol en el primer lugar de la grilla, con Alfredo Mariño (Renault Clio) largando segundo y el flamante campeón Martínez partía desde el tercer lugar.
Al llegar a la primera curva se rozaronMariño y Dacal, llevando la peor parte el piloto del Gol que quedó atravesado en plena curva y fue embestido por Federico Mattos, quien no pudo evitar el choque.
Ambos autos quedaron bastante deteriorados, pero pudieron tomar parte de la segunda largada, porque la carrera fue detenida con bandera roja en una medida que no fue muy entendible.
La nueva largada fue totalmente limpia y Dacal mantuvo el liderazgo, pero se vio obligado a abandonar prontamente, por lo que Alfredo Mariño ya no tuvo rivales para acceder al liderazgo, quedándose de esta manera con la victoria en esta última fecha, mientras que Diego Martínez se ubicaba como escolta y Juan Pablo López (VW Gol) llegaba en tercer lugar.
Para destacar la tarea realizada por Daniel Ferra, quien fue un protagonista de primer nivel en ambas carreras, pero su Renault Clio lo traicionó en las dos oportunidades, dejándolo al costado de la pista.
Otra nota destacada fue la labor cumplida por Domingo De Vitta el domingo quien, largando desde el fondo de la grilla, llevó a su Chevrolet Astra hasta la quinta posición.
Jesús Alvarez, campeón de la Copa de Particulares
Un justo y merecidísimo premio obtuvo este «veterano» y entusiasta piloto, quien con su Citroën ZX ganó la carrera del sábado, en la cual lo escoltó Julio Cardozo (VW Polo) y llegó tercero Germán Firpo (Ford Escort).
En la competencia llevada a cabo el domingo, el triunfo fue para Willy Parada (VW Golf), seguido por Alvarez y Cardozo.
Estos resultados permitieron entonces la consagración de Jesús Alvarez, en un hecho que alegró a todos, marcando de esa manera el aprecio que el popular «gallego» ha sabido ganarse en el ámbito del automovilismo uruguayo.
Felicidades campeón. *
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