El libro del Picaflor

–Picaflor, ¿qué menú preparó para hoy?

–El menú de hoy, como no puede ser de otra manera, es bolso a la marinera. Una plato muy de moda desde el pasado domingo, cuando los muchachos de Carreño lograron el tricampeonato.

–Usted no permite un momento de gloria. Siempre está buscándole la quinta pata al gato.

–No señor. No prejuzgue.

–Vaya al grano y déjese de embromar.

–Los jugadores de Nacional, el cuerpo técnico y algunos dirigentes, fueron a festejar el tri al club de Pesca Ramírez. Quisieron hacerlo en la intimidad del grupo, sin hacer alarde de nada. Perfil bajo, porque no querían que se sumaran a los festejos algunos personajes que ellos no quieren ver ni a diez metros de distancia.

–¿Y?

–En un momento, llegó al restaurante un grupo de hinchas que se enteraron dónde estaban festejando para sumarse a la fiesta. Los jugadores con mucho tacto y respeto les hicieron ver a los «torcedores» que el festejo era íntimo del grupo, les pidieron que los dejaran tranquilos que en las próximas horas iban a preparar el tradicional partido entre los dirigentes, hinchas, cuerpo técnico, en Los Céspedes, para festejar el tri. A algunos de los hinchas no les cayó bien lo que les trasmitieron los futbolistas y casi se armó un lío en el boliche. Después los ánimos se serenaron, hubo hinchas que comprendieron a los futbolistas y todo volvió a la normalidad. Pero la tensión y el mal momento se vivió. Después del partido, los hinchas también quisieron invadir el vestuario pero los jugadores también se habían opuesto. Algunos quebraron esa disposión pero las caras largas de los campeones eran evidentes. ¿Qué me cuenta?

–Mire que los uruguayos somos complicados, ¿eh?

–A veces sí, otras no. Los hinchas querían festejar con sus ídolos y cayeron de sorpresa, pensando que todo iba a estar bien, pero los jugadores querían intimidad. Se lo merecían porque en definitiva, ellos tuvieron que bancarse momentos pesados cuando el conflicto con la directiva se puso tenso. Hubo periodistas que jugaron el partido a favor de los dirigentes y les cayeron con todo, porque no pueden disimular sus afectos por la tricolor. Algo que a los jugadores no les agradó nada y a los técnicos tampoco.

–Perdón, ¿me puede explicar un poco mejor esto de los periodistas mandaderos de los dirigentes de Nacional?

–Como no. Hubo periodistas que cuando los jugadores se levantaron en conflicto, porque les debían nada más y nada menos que cinco meses de sueldos, premios atrasados, primas y ainda mais, que se pusieron del lado de los dirigentes. Habría que ver qué hacían ellos si les pasaran cinco meses sin garparle los sueldos, ¿no? El Picaflor le puede decir también que para los jugadores algunos dirigentes de Nacional no son confiables y no los respetan más.

–¿Por qué?

–Porque según los futbolistas, esos dirigentes les mintieron, los engañaron, les tomaron el pelo cuando se fueron de gira en agosto a España.

–¿Usted puede dar los nombres de esos dirigentes que perdieron la confianza de los futbolistas?

–Cómo no. El Picaflor habló con calificados voceros, que están en la cocina de Nacional y les expresaron que, por ejemplo, tanto el capitán Ceballos como el prosecretario Daniel Barreiro, tienen menos crédito que el gobierno de Dualde. Cuando los ven llegar a Los Céspedes es el comentario: «ahí vienen los mentirosos». Los jugadores no se olvidan de que Barreiro les hizo hacer un poder antes de viajar a España para pagarle a las esposas, padres, familiares y nos les dieron un peso quebrado por la mitad. Ahora en medio del festejo, esos momentos desagradables no se olvidan. Y los protagonistas, tampoco. *

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