El libro del Picaflor
–Picaflor, ¿qué noticia tiene para hoy?
–El fallo del Tribunal de Penas del clásico desnudó algunos hechos que llamaron la atención a más de un integrante del cuerpo que tienen experiencia en la magistratura.
–¿Qué pasó?
–La información que proporcionó la Policía de Montevideo fue muy pero muy pobre. Con los elementos que aportó no había bases para aplicar la quita de puntos como pedía Peñarol en la denuncia. La filmación realizada con las cámaras instaladas en el Estadio Centenario, también fue muy pobre. En este rubro fue más efectiva la grabación que aportó Canal 4 que la obtenida por los especialistas de la Jefatura.
–¿Usted está insinuando algo?
–No señor. El Picaflor está informando en base a lo que le manifestó el presidente del Tribunal, escribano Elder Améndola, quien dijo que con las pruebas reunidas, el cuerpo falló en forma objetiva. De todos modos, la experiencia sirve para que los funcionarios policiales que tienen a su cargo la filmación del Estadio Centenario, se pongan las pilas porque si hubiera ocurrido un hecho desgraciado, seguramente, el responsable podía haber quedado impune.
–Ya que está hablando del fallo, días pasados, un lector protestó al Director Fasano porque usted no estaba siendo objetivo con Nacional.
–Es cierto. Gracias por su ayuda. El lector, haciendo uso del libérrimo derecho de opinar, dijo que El Picaflor no estaba siendo objetivo con la información brindada respecto a la situación de Nacional ante el Tribunal de Penas por los incidentes del clásico. Se agravió porque el Troquílido adelantó que, pese a los hechos graves ocurridos en la Tribuna Amsterdam en el clásico, seguramente el Tribunal de Penas no iba a quitarle tres puntos a Nacional. Los hechos le dieron la razón al plumífero.
–¿Acaso tiene la bola de cristal?
–No señor. La frase entrecomillada que puso El Picaflor, a la cual el Director hizo referencia en la respuesta, no pertenecía a una fuente sino a una cita textual de uno de los numerales del Art. 23° del Código de Penas, que es el que se tipifica cuando hay incidentes en los espectáculos deportivos. Justamente, para quitar los tres puntos el Tribunal, este tiene que haber reunido pruebas (testimoniales y documentales) irrefutables que demuestren que los hechos hayan sido «manifiestamente graves». Y en esto puede haber dos bibliotecas pero El Picaflor considera que el Tribunal actuó correctamente en esta oportunidad y no había elementos para quitarle puntos a Nacional. Los hechos fueron graves pero no «manifiestamente graves», como indica la jurisprudencia para aplicar una quita de tres puntos. Esta aclaración quería hacerla el Troquílido porque entendía que correspondía. Respecto a la pérdida de objetividad que denunció el lector, debe observar que hasta el propio representante de Peñarol en el Tribunal de Penas, votó para que quitarle los puntos al tradicional rival. ¿Acaso el representante manya en el Tribunal también perdió la objetividad porque no votó quitarle los puntos a Nacional?
—Pero los hechos fueron graves, Troquílido.
–Claro que fueron graves pero no lo suficiente para aplicar la quita de puntos. A modo de ejemplo y comparándolo con el partido Danubio Peñarol en Jardines el año pasado. En el clásico no hubo heridos graves, no hubo disparos de arma de fuego, no se requisaron revólveres, no hubo robos ni rapiñas a vendedores y/o espectadores, no hubo detenidos, no se decomisó droga, como sí ocurrió en Jardines. Por eso a Peñarol le quitaron tres puntos y a Nacional no. No hay dudas que el Tribunal de Penas actuó con imparcialidad y ponderación.
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