Maestros del simulacro
El nuevo disco de Linkin Park, Reanimation, demuestra acaso cómo una banda de rock logra seguir en foco a partir de un formato de remixados. Con una sonoridad contundente, no obstante se trata de un proyecto de aciertos parciales.
Cuando no queda inspiración, cuando hay sequía compositiva y seguramente el contrato firmado presiona como para salir o salir a las bateas y así saciar a los fans, aparentemente hay varios caminos: la edición de un disco a manera de antología, un unplugged (acústico) o un disco en vivo, los que siempre son bienvenidos por los fans; o, en todo caso, plantearse el desafío un tanto cómodo de tomar una veintena de canciones y jugarse a una estética del remix.
Es lo que han fundado los populares Linkin Park en su compacto Reanimation: ilustrar a su tribu de sus bondades en el arte del simulacro, talentear con Mike Shimoda comandando esta serie de canciones que interactúan o se concatenan a partir de un zumbido de violín, incursiones pianísticas, timbres telefónicos. Bloquean pausas que podrían ser necesarias o silencios descontracturantes, pero Linkin Park, vamos, no podría permitirse ese juego adrenalínico que atomiza y enfervoriza a los oídos teenagers.
Lo cierto es que Reanimation es un disco menor, ejecutado con la rotundidad que posee cualquier banda de rock, pero elude toda impronta, toda postura creadora: es harto difícil re-crear y, desde luego, aunque la cultura del remix tenga sus aciertos y por supuesto sus adeptos, queda la sensación demasiado evidente de que la banda ha hecho un compás de espera hasta que regresen las musas, si es que alguna vez estas bendijeron a la banda oriunda de Los Angeles.
Aun cuando interpretativamente llegan a demostrar su valía en el manejo de los respectivos instrumentos Brad Delson, pues, es un guitarrista que debería darle mayor direccionalidad a su virtuosismo los Linkin Park son un paisaje cuasi insípido, una propuesta que se estrella contra sí mismo en su gimnasia del talentear.
Si para muchos, dentro del territorio de la cultura rock, vienen a ser el futuro, para otros, en cambio, ya son el pasado. Ni siquiera una versión que le otorgue credibilidad desde la posición de fundar canción popular contemporánea, a la noción de presente, de aquí y ahora, revulsivo, como supieron amagar en sus inicios como materialización musical. Solamente para fans. *
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