El lejano reino de los cielos
La película ha desatado fuertes reacciones en todos los lugares donde se estrenó. Aquí, durante sus exhibiciones en el Festival de Cine de Montevideo, hubo algún intento –nada velado– de censura, desacreditando al filme por su tema y no por sus valores cinematográficos.
El crimen del padre Amaro está basado en una novela costumbrista portuguesa del siglo XIX, escrita en 1875 por José María Eça de Queiroz, considerado uno de los mejores novelistas de su país.
A través de la obra, Queiroz trata los efectos destructivos del celibato en un sacerdote de carácter débil y de los peligros del fanatismo en un lugar de provincia.
Según su director, no fue difícil adaptar el tema al México actual, quien vio en la novela dos lineas fundamentales: la del romance entre el padre Amaro del título (Gael García Bernal) y Amelia (Ana Claudia Talancón) y la relación del poder y la iglesia.
«Aunque desde hace mucho tiempo los sacerdotes liberales procuran, además de ser guías espirituales, mejorar las condiciones reales de vida y las situaciones de justicia de la población sectores encumbrados de la iglesia, extremadamente conservadores, defienden activamente los intereses del poder», dice Carrera.
«A esto se suma una relación probada de ciertos grupos de interés dentro de la iglesia con la corrupción y el narcotráfico internacional». El reconocido director mexicano Arturo Ripstein fue el productor del filme. Ripstein quiso desde 1970 llevar la novela a la pantalla, cosa que finalmente logró como productor.
El reparto se completa con nuestro Sancho Gracia como el padre Benito y Ernesto Gómez Cruz como el Obispo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad