Bedri Baykam, revelación turca
Nacido en Ankara, Turquía, en 1957, hijo de famoso diputado y madre arquitecta-ingeniera, Bedri Baykam posee una personalidad cargada de vitalidad e inteligencia. Comenzó a pintar a los dos años y a los siete hizo su primera exposición que recorrió, entre otras, las ciudades de Berna, Ginebra, Nueva York, Washington, Londres, Roma. Niño prodigio, pues, cuya posterior trayectoria confirmó su talento nato. Entre 1975 y 1980 estudió en la Sorbona de París y de 1980 a 1987 lo hizo en California (College of Arts and Crafts), regresando ese último año a Turquía, donde debutó en la Primera Bienal de Estambul, un encuentro internacional de consolidado prestigio.
La intensa actividad artística de Bedri Baykam, con 77 unipersonales realizadas y numerosas participaciones colectivas dentro y fuera de su país, no le impidió escribir 14 libros sobre política ( fue diputado por el partido kemalista, social democracia turca) y arte (Monkeys´ Right to Paint, and the Post-Duchamp Crisis, es un agudo ensayo donde pone en evidencia la dependencia y hasta la copia de artistas occidentales del arte oriental y algunas odiosas comparaciones de algunos maestros de la modernidad), director de la revista Skala, de excelente diseño gráfico, y colaborador político en la revista mensual Ileri.
Una personalidad preocupada y ocupada por la sociedad actual, un estudioso de las culturas y relaciones entre Oriente y Occidente, un conocedor profundo de los problemas artísticos y un activo practicante por la libertad y la democracia. La amplia y totalizadora visión de Bedri Baykram es posible por su enorme poder de comunicación (domina el francés y el inglés como idiomas propios) y sin embargo es un creador poco conocido en los circuitos internacionales occidentales.
Pionero del neoexpresionismo en Turquía, su lenguaje no se limita a la pintura sino comprende todos los lenguajes visuales, incluidas la performance, el video y las instalaciones. En la Bienal de Buenos Aires presenta Las intrigas en el harén: el alto precio de la pasión, una instalación compuesta de ventanas musulmanas típicas de madera, pinturas eróticas vistas a través de velos, mesas, almoadones con imágenes, alfombras, objetos varios y un proyector que pasa diapositivas eróticas. Es un retomar la explotación sexual de la mujer (Las señoritas de Aviñon de Picasso, el burdel del título original no era sino un harén), la tradición del strip-tease y de la revista Playboy asociada a la del harén de los sultanes otomanos, con las miniaturas eróticas, en una atmósfera que no le hace ascos al kitsch y que proyecta los deseos subliminales de la eterna lucha entre las sociedades falocráticas y la sumisión del cuerpo femenino como objeto, a la vez que difunde los aberrantes padecimentos de los niños negros capturados para convertirlos en eunucos. Con un calculado efecto escenográfico (hubiera necesitado más espacio) Bedri Baykam convoca la cultura visual de dos mundos, explicita los prejuicios y equívocos, los sometimientos y el comercialismo del cuerpo, solapa y empalma imágenes hasta lograr la intensidad comunicativa y participativa. *
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