Malas costumbres
A propósito del reciente conflicto municipal, pudo leerse un comentario sobre los persuasivos métodos empleados por algunos sindicalistas. Se había escrito: «gente que acostumbra a resolver diferencias mediante golpes no precisamente dialécticos…»
El verbo acostumbrar puede usarse en el sentido de generar en alguien cierto hábito: acostumbré a mi perro a comer una vez al día; en este caso es transitivo.
También puede usarse en su forma pronominal (acostumbrarse ), en cuyo caso exige la preposición a: uno se acostumbra a todo en esta vida; no me acostumbré a levantarme temprano; etcétera.
Asimismo, la expresión tener la costumbre no puede ser seguida sino de la preposición de: tiene la maldita costumbre de oír la radio a todo volumen.
Pero el verbo acostumbrar (así como la expresión sinónima tener por costumbre) no se construye con preposición alguna antes del infinitivo que le sigue: acostumbraba llegar temprano; no acostumbran beber café antes de almorzar; teníamos por costumbre pasar las vacaciones en la playa.
Así que digamos más bien: «esta gente que acostumbra resolver diferencias mediante golpes no precisamente dialécticos…», sin preposición.
–A mí este asunto de las preposiciones después de los verbos me tiene de lo más preocupado, Mendieta. Pero lo que más me preocupa es que usté tiene por costumbre ponerse a hablar pavadas y se olvida de mandar la vuelta…
–¡Qué hombre acostumbrado a chupar de garrón! ¡Qué lo parió! *
Compartí tu opinión con toda la comunidad