GEORGE MARTIN EN CUBA

Un beatle en La Habana

SERGIO RINALDI, CORRESPONSAL EN CUBA

 

Acompañado de su esposa e hijo, George cumplió una intensa agenda que incluyó un Concierto en el Teatro Amadeo Roldán, con la participación de músicos cubanos como Gerardo Alfonso, Rojitas, Samuel Formell, Robertico Carcasses y el coro Entrevoces, entre otros.

En su honor viajó desde Austria, el músico Joaquín Clerish, para ejecutar la obra del maestro Leo Brouwer: «From Yesterday to Penny Lane» y el cierre quedó reservado para la Orquesta Sinfónica dirigida en esta ocasión por el mismo George Martin, que interpretó «Hey Jude» y «Yellow Submarine».

Ayer, en el auditorio del cine Charles Chaplin, Martin ofreció una conferencia, con materiales audiovisuales inéditos sobre la grabación del que es considerado el mejor disco de la historia del rocanrol: Sgt. Pepper’s lonely hearts club band.

George Martin se retiró a los 72 años luego de más de 50 años en el mundo de la música.

Recientemente, en julio, se editó una colección de seis discos que comprenden más de 150 canciones, que abarca desde las primeras con grupos de jazz, como Temperance Seven, pasando por las comedias con Sellers y Ustinov, la década prodigiosa de los 60, el descubrimiento de la música clásica con la George Martín Orquestra, hasta sus últimas producciones con Sting y Peter Gabriel.

Su disco más reciente, In my life, considerado más anecdótico que musical, contiene nuevas versiones de temas popularizados por The Beatles.

En él participaron comediantes como Jim Carrey y Robin Williams, actores como Sean Connery y cantantes como Celine Dion, Phil Collins y Vanesa Mae.

A continuación le brindamos lo más importante de la conferencia de prensa que George Martin ofreció y en la que LA REPUBLICA participó para compartir con sus lectores.

 

-¿Cuándo escuchó usted por primera vez a Los Beatles hacer una referencia sobre la música cubana y qué pensaban ellos de nuestra música?

-Es bastante similar a lo que yo siento sobre la música cubana, esta es una de las razones por la cual estoy aquí, yo nunca antes había venido a Cuba y lo vemos como un lugar mágico.

Ya habíamos escuchado música cubana, ahora queremos escucharla de los propios músicos.

Los Beatles eran un grupo de rocanrol pero a ellos les gustaba mucho la música latinoamericana, ellos querían llegar a un acercamiento a esta música como en «Obladi, oblada», en «Live and let die» hay un pequeño arreglo reggae y en «Abbey Road» en la sesión más larga hay una imitación de la música latinoamericana. Los Beatles tenían tanta curiosidad como la que tengo yo por la música cubana. Pero hoy la música es como un crisol, está toda mezclada. La música en sí de Los Beatles es un producto de muchas cosas diferentes y todas tendieron a la interrelación de unas con otras, seguramente en Cuba hay gente que esté en deuda con la influencia que ejercieron en ellos Los Beatles.

-Si tuviera que escoger un momento para llevarse consigo, un momento que encerrara algo especial como productor de Los Beatles, y aquí viene la pregunta injusta: ¿cuál sería ese momento?

-Es difícil. Es como si me preguntaran cuál es mi hijo preferido. Hay muchos. Pero ese momento creo que fue cuando John se paró frente a mí, en los estudios Abbey Road, yo estaba sentado en mi banqueta. El se paró frente a mí con su guitarra acústica y me enseñó por primera vez la canción que había escrito y me preguntó: «…¿Qué piensas tú de esto?». Era el mes de noviembre de 1966 y él tocaba en su guitarra: «…Living is easy …». Fue la primera vez que escuché «Strawberry Fields Forever», la primera vez que alguien haya escuchado la más extraordinaria canción, y fue un momento tan mágico, fue tan hermoso y maravilloso… Y yo le pregunté: «…¿Qué puedo hacer con esto?» Y él me respondió: «Ese es su trabajo».

-¿Conoce Sir George Martin que en Cuba hay una plaza con un monumento dedicado a John Lennon?

-Esta mañana estuvimos frente a la estatua de John. No la veo como una estatua, porque una estatua generalmente está rígida, de pie.

Y allí estaba John sentado en un banco, luciendo más cuidado que lo usual y más alto que lo usual. Es una obra maravillosa, pudo atrapar su look, su expresión, especialmente de la boca. Es muy conmovedor saber que las personas aquí lo quieren y lo recuerdan visitándolo a diario y regalándole flores.

-¿Cuándo fue la última vez que vio a John Lennon con vida?

-Como tres meses antes de morir, pasé una tarde con él y una noche en su casa de Nueva York en el edificio North Dakota. Hablamos de muchas cosas, Yoko se mantuvo alejada, afortunadamente, hasta el último momento en que yo le dije: «Bueno John, salúdame a Yoko…». Fue en ese momento que ella abrió la boca para decirme: «Estuve mirando tu carta astral», porque era una persona que quería mirar el futuro, y entonces ella me dijo: «Durante el próximo año usted tiene que dejar el lugar donde está viviendo y viajar al sudeste, dar la vuelta al mundo y luego regresar a donde está… Y si hace eso cambiará su vida», entonces le dije: «Seguro que lo haré para empezar y no fracasar el divorcio». Después dejé Los Angeles y fuimos a inaugurar un estudio en Montreal, entonces le mandé una postal a ella que decía: «Salí de mi casa, llegué hasta Montreal, ¿ya es suficiente?». Y afortunadamente me dijo que sí, ella tiene buen sentido del humor.

-¿Vendría nuevamente a Cuba con alguno de Los Beatles?

-Lamentablemente sólo quedan dos. Espero que sí vengan algún día, no creo que en un futuro inmediato. Paul está muy ocupado, ha estado haciendo una gira por Estados Unidos, luego por Australia y cuando regrese a Inglaterra en noviembre nos vamos a encontrar. El nunca para, nunca se detiene. En medio de ese programa tan apretado es muy difícil insertar una visita. Sin embargo cuando me encuentre le voy a contar todo lo que he vivido en Cuba, tengo que confesarles que me estoy enamorando de Cuba y por supuesto que voy a persuadirlo para que venga. El ya pisó suelo cubano, estuvo en Santiago de Cuba junto a su hijo, por cuatro horas, pero eso no se puede llamar conocer a un país y su gente.

-¿Cuál de las canciones que tocaba cuando muchacho por los quioscos del St. James Park recuerda con más cariño?

-He tocado por muchos parques. Era un estudiante de música joven, nunca pensé que iba a ser un productor discográfico y en ese momento quería ser Rachmaninov. Y mi pieza favorita era: «Preludio a la siesta de un fauno», de Debussy.

-Quisiera recordar a Harrison hoy. ¿Qué papel tenía Harrison dentro del grupo?

-George era el más gentil de Los Beatles, de muchos modos el más agradable. Era un solitario porque John y Paul trabajaban juntos  a veces el uno contra el otro  y George cuando hacía sus canciones las hacía solo. Era muy paciente, muy meticuloso a la hora de hacer sus grabaciones y yo siempre lo veía como un hombre tejiendo lentamente una alfombra en el telar, con mucha calma.

Era un amigo muy leal, si alguna vez tenías un problema, George era la persona que te ayudaría.

Hace unos años atrás tuve una enfermedad importante, George vino a verme y me trajo un gran ramo de flores y una pequeña estatua de madera, era un dios hindú con trompa de elefante y me dijo: «Tenla al lado de tu cama y él te cuidará…» Y todavía está al lado de mi cama y estoy bien. Siempre recuerdo a George cuando miro la estatua. *

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