"Corazón de fuego" en el Festival de Valladolid

La 47a. Semana Internacional de Cine (Seminci) de Valladolid, que se inauguró ayer, presentará un total de 200 películas en 10 secciones (133 largos y 67 cortos), entre ellas una media docena procedentes de Argentina, México y Uruguay.

La manifestación, un «festival de festivales», dirigida como siempre por Fernando Lara, se inauguró en el remozado Teatro Calderón con 11’0901, el filme en episodios dedicado al atentado terrorista del 11 de setiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York.

El cierre de la muestra será el 2 de noviembre con el estreno en España de la copia nueva de El gran dictador de Charles Chaplin, fuera de concurso igual que 11’09»01. La reseña principal, que aspira a las Espigas de Oro y Plata, comprende 17 largos (más otros cinco fuera de competición) y quince cortos.

Entre los primeros figuran Corazón de fuego del uruguayo Diego Arsuaga con Federico Luppi y Héctor Alterio (coproducción hispano-argentino-uruguaya) y La habitación azul de Walter Doehner (México-España) y entre los segundos De Mesmer con amor, o Té para dos de los mexicanos Salvador Aguirre y Alejandro Lubezki.

La Seminci, fiel a su criterio de presentar lo mejor de los festivales europeos (con la única excepción del cine de habla hispana), estrenará para España Le fils de los hermanos belgas Luc y Jean-Pierre Dardenne (premiado en Cannes), Halbe treppe del alemán Andreas Dresen (galardonado en Berlín) y The Magdalene Sisters del escocés Peter Mullan (león de oro en Venecia).

Será curioso ver como es acogido en la ultracatólica Valladolid este último, acusado por el Vaticano de anticlerical por su dura crítica a las condiciones de vida impuestas por las monjas a las pupilas de los conventos. Otro filme que causó resquemor en la Iglesia Católica fue Amen del greco-francés Constantin Costa-Gavras sobre la pieza teatral de Rolf Hochhut El vicario que criticaba la neutralidad del Vaticano ante el Holocausto. También causará escándalo Ken Park de los norteamericanos Larry Clark y Ed Lachman con sus escenas de sexo explícito entre adolescentes.

Otros títulos interesantes son Resurrezione, la excelente miniserie televisiva italo-franco-alemana de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani sobre la novela homónima de León Tolstoi, Salomé de Carlos Saura y Marie-Jo et ses deux amours de Robert Guédiguian, un director marsellés a quien Valladolid ya le dedicó una retrospectiva hace un par de años.

Pero la Seminci no es sólo concurso. Hay otras nueve secciones (en otras tantas salas) que incluyen la informativa Punto de encuentro (con el corto mexicano Tiro de gracia de Jesús Ochoa y Mario Mandujano) y Tiempo de historia (reservado a documentales como el mexicano Vuela, angelito de Christiane Burkhard y el argentino Sol de noche, la historia de Olga y Luis de Pablo Milstein y Norberto Ludin).

Un plato fuerte de Valladolid son las retrospectivas, dedicadas este año al cineasta de Hong Kong Wong Kar-wai y al español Basilio Martín Patino y al cine polaco de los años 90. Habrá también un homenaje a la escuela de cine de la UCLA de Los Angeles y una reseña de documentales producidos por la cadena cultural franco-alemana ARTE más la tradicional dedicada a la producción española de los últimos 18 meses. *

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