Sabia mezcla de historia y ficción
El galardón otorga al triunfador una dotación de 5.000 euros además de la publicación de su trabajo, que estará a cargo de editorial Alfaguara. La distinción fue entregada esta semana, durante una ceremonia que se cumplió en la sede de la representación diplomática de la Madre Patria en nuestro país.
El jurado que debió evaluar más de ochenta trabajos de autores nacionales, estuvo integrado por el embajador, Fernando Martínez Westerhausen, el ministro de Educación y Cultura, Antonio Mercader, la docente y periodista Blanca Rodríguez, el escritor español Manuel Rivas y el narrador uruguayo Mario Delgado Aparaín. El fallo, luego de extensas deliberaciones, fue unánime.
El prestigioso premio a la creación literaria se instituyó en homenaje al extinto escritor compatriota Juan Carlos Onetti, un auténtico referente de la literatura hispanohablante que, como se sabe, vivió los últimos años de su vida precisamente en España.
Durante el acto, el embajador, Fernando Martínez Westerhausen, destacó los tradicionales lazos culturales existentes entre su país y Uruguay y la trascendencia de competencias de esta naturaleza.
Por su parte, el ministro Antonio Mercader valoró la creatividad de nuestros escritores, que en un momento muy difícil para el país, mantienen una importante producción literaria que reúne cantidad y calidad.
En torno a la obra premiada, Carlos María Domínguez precisó que la novela se basa en hechos reales, que, no obstante, incorpora muchos elementos nacidos de la imaginación del autor.
«Es una historia de ida y vuelta de la realidad», destacó el narrador, quien explicó que se enteró de la existencia de la isla Juncal donde está ambientado el relato y de doña Julia, que es uno de los personajes principales de la novela, a través de Haroldo Conti, un escritor argentino desaparecido durante la dictadura.
«Este escritor era una trotamundos que viajaba mucho hacia las costas uruguayas. En los años setenta, él le hizo un homenaje precisamente a doña Julia, que habitaba en la Isla Juncal», destacó el autor de la premiada novela a LA REPUBLICA.
Con la materia prima obtenida a partir de los escritos de Conti, Domínguez viajó rumbo a Carmelo, departamento de Colonia, a los efectos de investigar algunos de los personajes citados por el escritor argentino. De la minuciosa pesquisa surgieron elementos reveladores, que permitieron poner en marcha el proyecto literario.
A partir de allí, Carlos María Domínguez comenzó a construir la historia. «Juncal es una isla uruguaya que salió de la cabeza de un italiano, Enrique Lafranconi. El se instaló en la isla, cuando ésta era muy pequeña».
Refiriéndose a la importancia histórica del lugar, Domínguez recordó que «allí Brown libró una batalla contra los portugueses en 1827. De allí también viene el nombre de la calle que hoy conocemos como Juncal».
El autor precisó que hoy la isla tiene más de 550 hectáreas, gracias al trabajo del inmigrante italiano que plantó árboles y realizó trabajos de afirmación de la tierra. Luego, la propia sedimentación del delta la hizo crecer.
Domínguez destacó que la isla Juncal fue, en determinado momento de la historia, un importante centro del gran contrabando entre Argentina y Uruguay. En esos operativos clandestinos se traficaba, por ejemplo, pesada maquinaria rural hacia nuestro territorio.
«Es una historia de contrabandistas, piratas y aventureros en el Río de la Plata», dijo Domínguez a LA REPUBLICA, en referencia a «Tres muescas en mi carabina». En relación al sugestivo título de la novela, el narrador señaló que el personaje femenino del relato, doña Julia, tenía una carabina Spencer con tres muescas en su culata.
«Era una mujer muy respetada y temida, pero también muy querida por los marinos. Luis Batlle Berres, padre del actual presidente de la República, solía frecuentar la isla. Según me contó el propio Jorge Batlle, durante la década del cincuenta, cuando Juan Domingo Perón había montado una infraestructura del lado argentino del delta, Batlle Berres quería apuntalar la presencia uruguaya de ese lado de la costa».
Con toda la información disponible, el autor de la obra galardonada por la Embajada de España, construyó su novela, que se nutre de personajes y situaciones reales pero incorpora, naturalmente, elementos de ficción puramente literaria.
La obra de Carlos María Domínguez, narrador argentino radicado hace años en Uruguay, será editada próximamente por editorial Alfaguara del grupo editorial español Santillana.
El escritor es autor también del libro de relatos «La casa de papel» y de las novelas «Pozo de Vargas», «Bicicletas negras» y «La mujer hablada», además de obras biográficas como «Tola Antúnez -la rebelión de la ternura». *
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