Tiene la palabra

Ahorrista perjudicada

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Soy una de las personas a las que le robaron el ahorro de toda la vida, pero aparte de ello no se cumplió con la ley para aquellos ahorristas que tenemos nuestros plazos fijos en el BHU. Dichos ahorros deberían haber pasado al BROU –según comunicado de prensa del presidente del BHU– antes del 4 de setiembre de 2002. Hoy siendo ya 5 de octubre de 2002, las cuentas siguen en el BHU y sin reprogramar. Esto obviamente nos perjudica porque se aplaza cada vez más «el año» en que según el gobierno nos darán el 25% de nuestros ahorros como así también los intereses cada tres meses.

Aclaro que los ahorristas del BROU ya tienen sus cuentas reprogramadas, así como también ya se les ha designado un Nº de Caja de Ahorro donde les depositan los intereses.

Espero que los directores del BCU, del BROU y del BHU se pongan de acuerdo y terminen de una vez por todas de perjudicarnos.

Basta, señores, de tanta injusticia.

Sin otro particular y agradeciendo desde ya este espacio lo saluda atentamente,

LILIAN MUZANTE – CI 1.208.350-1

 

Un vaso de agua no se le niega a nadie

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Respuesta a la entrega de soberanía:

Acuíferos bajo zona de exclusión militar

 

* Degenerar: dice el diccionario de la Real Academia Española que la palabra significa «decaer de las cualidades de su especie, raza o linaje. Decaer, desdecir de la primera calidad o estado. Desfigurarse una cosa hasta el punto de parecer otra».

Siempre nos enseñaron a tener sumo cuidado con los adjetivos, empero es tiempo ya de empezar a usarlos en tiempo y forma como para una comprensión acabada de la crueldad con la cual están siendo tratados los uruguayos.

Aquel viejo axioma de que el Estado es menor de edad, por tanto inimputable, lo que le permite hacer cualquier cosa, no podría ser mejor utilizado para graficar lo que está haciendo con el agua, en un país que cuenta con la segunda reserva mundial.

Al día de hoy, en Uruguay hay 350 mil personas que no tienen acceso al agua potable, por tanto no pueden ingerir el vital elemento para mantener hidratados sus cuerpos y además no tienen las mínimas condiciones de higiene a fin de evitar el dengue, el cólera, hepatitis o cualquier otro tipo de enfermedad.

Esa cantidad de personas está compuesta por 100 mayores y 250 mil niños, niñas y adolescentes.

El dato surge oficialmente del organismo que informó que al día de la fecha, 80 mil usuarios tienen cortado el servicio por falta de pago. Los jerarcas de OSE y los gobernantes en general deben pensar que los «morosos» no abonan sus facturas porque están pasados de vivos o tienen sus ahorros inmovilizados en el corralito. Todo lo contrario, el degenerado mayor que tiene la República es precisamente el Estado.

Sin embargo, un asunto tan estratégico y de verdadera seguridad nacional tiene muy inquietas a las Fuerzas Armadas.

Antes de fin de año serán 500 mil los uruguayos los que no tendrán agua y en dos años más la mitad de la población, mientras los buitres internacionales sobrevuelan todos los días los ricos acuíferos, comprando las tierras para asegurarse la extraordinaria riqueza, mucho mayor que el petróleo.

Un coronel del Comando del Ejército confesó que las Fuerzas Armadas tienen previsto acciones directas para custodiar los acuíferos en Uruguay. «No podemos esperar nada del actual ministro Yamandú Fau, sabemos que el ‘multicolor’ no entiende o no quiere entender nada. Por tanto, hemos instrumentado una serie de operaciones para ‘señalizar’ los ‘puntos críticos’ y si es necesario ponerlos bajo zona de exclusión militar».

El militar dijo durante una tensa reunión castrense que «las colas por una bolsa de comida o un plato de ensopado ya resultan deplorables para una Nación que supo tener dignidad. Pero de ahí a dejar en manos de irresponsables (no dijo cuáles) el manejo de los cursos de agua, de los acuíferos, de los cielos y de las fronteras, entre otros valores esenciales a la identidad nacional, ya es otra cosa».

Habrá pues, que poner las barbas en remojo y si es con agua potable, mejor.

Antes que las cosas empeoren, en serio, sería de sabios proveer ya del vital elemento a todos los uruguayos sin excepción. Se podrá comer salteado, alumbrarse con una vela, eliminar del todo los teléfonos. Pero, con el agua, no intenten lucrar más, ni se hagan los distraídos.

CARLOS LEMOS <[email protected]>

 

«Aquí no necesitamos Lulas»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Hace precisamente cuatro años que al conocerse los resultados de los comicios que reeligieron al doctor Fernando Henrique Cardoso, el primero en el Uruguay en formular declaraciones a los medios de comunicación fue el entonces presidente doctor Julio M. Sanguinetti. Eufórico, en la oportunidad fue breve y peyorativo. Se limitó en decir que una vez más el profesional derrotó al curandero. No pudo disimular su desprecio por la formación intelectual de Luiz Inácio Da Silva. Estimamos desafortunadas esas expresiones de una personalidad que, además de su investidura, cosecha merecidamente distinciones en universidades de América y Europa y acopia pergaminos de instituciones académicas de varios países. Culminó la entrevista con el siguiente mensaje: pueden dormir tranquilos nuestros empresarios. No pasó mucho tiempo y tuvieron que apelar a fármacos para conciliar el sueño. Con el colapso del real, la carne, el arroz y los lácteos que en volúmenes importantes y a razonables valores cruzaban la frontera rumbo a Brasil experimentaron drástica merma, como drástica fue la caída de la imagen del doctor Sanguinetti considerado por sus allegados como un estadista visionario. Los agravios y las descalificaciones comenzaron a ser una constante en la cúpula colorada.

Meses después asistimos a un episodio con características parecidas que involucran al doctor Jorge Batlle, candidato a la presidencia. Político experiente e ilustrado. Laburante, polémico y contradictorio, piensa en voz alta y sueña despierto. En la ciudad de Rivera sus partidarios organizaron un acto con su presencia. El encuentro suscitaba especial expectativa por la ya mencionada situación en el vecino país. Como lo venía haciendo en todos los departamentos, no se apartó del libreto. Exaltó la estabilidad gracias al modelo económico que la sustentaba. Reiteró las adulteradas cifras del déficit fiscal y destacó las bondades de la política cambiaria, sin olvidar a los trasnochados integrantes del Frente Amplio que propugnaban el impuesto a la renta personal. Y llegó el momento aguardado. Levantando la voz para que lo escucharan propios y extraños, enfatizó: la crisis del Brasil no es económica ni financiera, es política, porque el gobernador Itamar Franco se niega a cumplir obligaciones contraídas con el gobierno de la nación. Desconcertó y a la vez optimizó a la preocupada audiencia que creían que los problemas del Brasil eran de otra naturaleza. Incentivado por los aplausos y en clara alusión al Frente Amplio y a su líder, sentenció: aquí no necesitamos Lulas. Los brasileños no opinan lo mismo.

Es realmente difícil coincidir con el doctor Batlle, pero tenemos que admitir que estamos de acuerdo con él en su referencia al obrero metalúrgico, porque el Uruguay necesita Batlles, pero de los otros. Los que promovieron y desarrollaron industrias gen
erando trabajo con bienestar social. Los que privilegiaron el diálogo en todos los órdenes del quehacer nacional. Los que nunca abrigaron intenciones en firmar cartas que comprometieran los intereses, la dignidad, soberanía y destinos de la nación. Así lo fue Luis Batlle Berres, jefe de Estado por dos períodos, sin tener título universitario.

Dejamos a don Jorge y Julio María en una suerte de retiro espiritual hasta el balotaje, porque nosotros ya festejamos el próximo acceso al gobierno del Brasil de una venturosa correntada progresista que estimulará y dinamizará la organización y la militancia popular por erradicar la pobreza, desalentar el éxodo y aventar los fatídicos nubarrones de la desesperanza que cubren el cielo de nuestras patrias sojuzgadas.

MARCOS ZEIDA – CI: 2.623.959-0

 

El alumno exitoso

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Primeramente quiero elogiar el periódico que usted dirige no sólo porque nos permite expresarnos en nuestras inquietudes sino también por dar las noticias verdaderamente creíbles.

En vuestra edición del día 15.9.02 aparece una nota con el politólogo y sociólogo Fernando López Alvez. Es con una gran alegría que a través de ella pude tener noticias de un amigo de la adolescencia y que forma parte de mis recuerdos.

Fuimos creciendo –aunque yo sea mayor– en una callecita del Prado donde las flores azules del jacarandá de la escuela tenían nuestras «bicicleteadas» de las tardes y otros juegos que no olvido.

Me es gratísimo hoy saber de todos sus logros: historiador, sociólogo, politólogo, doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de California, director de Post Grado de la Universidad Abierta Interamericana y Asesor de Bill Clinton y de Al Gore.

¡Realmente Fernando sabía lo que quería y cómo debía hacerlo! Mientras nosotros «chiveábamos» él estudiaba, parece que lo veo con sus libros bajo el brazo caminando ligero con sus piernas muy largas.

Los «chiquilines» del barrio entre los que me encontraba le decíamos: te vas a volver un filósofo loco. Y buena es la noticia de ver que nuestras predicciones sólo estaban equivocadas en lo de «loco».

Recuerdo también a su mamá, una señora de aspecto muy tierno y a su hermana de quien sabía hace años ya no estaba en el país.

Hace alrededor de diez años lo volví a ver en una entrevista a la que acudió en una oficina donde yo trabajaba y nada supe luego hasta esta nota de ustedes.

Como para mí es imposible saludarlo le ruego, si está en vuestras posibilidades, le hagan saber que me sentí gratamente gratificada por ver que sus esfuerzos dieron este fruto. También es un ejemplo más de que querer es poder y que engrosa la lista de tantos personajes importantes que han salido del Prado.

Fernando: qué lejos te fuiste a buscar tu destino, las vivencias pasan pero los amigos y los recuerdos quedan y quiero en este momento felicitarte en nombre de todos los que por allá crecimos y tal vez hayan perdido tu rastro como me pasó a mí.

¡Enhorabuena!

Afectuosamente,

NINA

 

Malditas mediciones

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El artículo «Las malditas mediciones» del señor Antonio Pippo está sencillamente impecable; es verdad, siempre observé lo que él dice. Por ejemplo, no hay más que ver la programación televisiva del mismo 8.10.02, 14 teleteatros, comedias, o como se diga, entre solamente tres canales de TV, para mí es un disparate y me niego a creer que nuestro pueblo se haya atontado tanto, puede ser que en la tarde cuando alguna señora queda sola en la casa realizando alguna tarea de cocina, costura o similar, vea alguno de éstos y bueno, bah… se acepta, ¡¡pero todo el día!!… y además como postre, el enlatado norteamericano hablado en inglés, sumamente aburrido al decir de muchas vecinas de mi barrio y que no lo ve nadie.

Aquí hace falta como muy bien dice el señor Pippo, una verdadera y consciente encuesta, para saber qué es lo que realmente quiere ver la gente, con todos los tipos de televidentes y otra verdad de Pippo, hay muchísimo para hablar del tema.

Saluda atentamente,

JORGE GARCIA – CI 1.213.782-7

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