Se acerca la II Bienal de Buenos Aires
Es muy estimulante y envidiable ese empeño por mantener, contra las barreras de los graves condicionamientos socio-económicos, la actividad cultural. En particular las artes visuales, las primeras en ser recortadas (o eliminadas) en cualquier lugar del mundo. Así en el Norte como en el Sur. Es reconfortante para los países vecinos que tienen la oportunidad (como sucede con las bienales de San Pablo y Porto Alegre) de acceder al conocimiento y disfrute de obras y artistas que recalan en esos encuentros internacionales. Aunque cada vez más imperfectos y limitados, por imposición de la globalización (mejor, glebalización) que no es sino otra máscara del colonialismo, el ingente esfuerzo, cualquiera sea el resultado, es bienvenido.
Más acotada en el tiempo, la II Bienal Internacional de Buenos Aires se desarrollará entre el jueves 7 de noviembre y el domingo 8 de diciembre. Durante ese lapso se podrán ver obras de varios artistas conocidos y de la generación mediana. Como ya se afirmó en la primera edición, no se trata de competir con las bienales ya establecidas en el mundo, sino de acercar al público, artistas y críticos locales (que a menudo no viajan al exterior) algunos aspectos del arte contemporáneo.
La II Bienal de Buenos Aires sigue los parámetros organizativos de la anterior. Por un lado, la exposición de un centenar de artistas procedentes de una treintena de países y por otro, las Jornadas de la Crítica con participación de veinticinco directores de museos, curadores y críticos de quince países. Los gastos corren por cuenta individual y el apoyo de las respectivas embajadas, más el auspicio de la Universidad de Palermo, la Facultad de Arquitectura, Epson, Canal Plus Satelital-Cablevisión, Fundación Andreani, Galería Maman y Líneas Aéreas TAM.
Durante los primeros cuatro días de la Bienal del jueves 7 al domingo 10 de noviembre- se desarrollarán las XIX Jornadas de la Crítica en el auditorio del museo, diariamente de 14.00 a 21.00, en un maratón agotador, muy difícil de seguir en su apretada secuencia. Pero entre los numerosos oradores se anotan los nombres de Daniel Abadie (director del Jeu de Paume de París), Heitor Reis (director del Museo de Arte Moderno de Bahía), Miguel Zagaza (el joven ex director del Museo de Bilbao y novel director del Museo del Prado, Madrid), Julián Zugazagoitia (curador del Guggenheim de Bilbao), Consuelo Císcar (directora de museos de la Generalitat de Valencia), aunque también se cursaron invitaciones a María Luisa Borrás (España), Vittorio Fagone (Italia), Christos Joachimides (Grecia-Alemania), críticos muy atendibles, cuya presencia no ha sido confirmada. En todo caso, como sucede siempre, algunos faltarán a la cita y otros asistirán de improviso. De cualquier manera, las personalidades anunciadas son suficiente atractivo para un estimulante intercambio de ideas.
Entre el centenar de artistas que conformarán la Bienal figuran algunas estrellas del firmamento artístico actual. En primer lugar Ilya y Emilia Kabakov, ucranianos de origen, residentes en Nueva York desde hace una década, conocidos en la IX Documenta, las bienales de San Pablo y Venecia, que en 2000 hicieron una formidable retrospectiva de 50 instalaciones en Suiza y que actualmente mantienen en permanencia en la Fundación Dina Vierny-Museo Maillol de París una de sus más audaces creaciones, La cocina comunitaria. Anne y Patrick Poirier, de Francia, para seguir con las parejas creadoras, tienen una fama indiscutible en sus construcciones arquitectónicas y arqueológicas que llevaron a su esplendor en la IV Bienal de Lyon. Jochen Gerz es un alemán prestigioso, de una gran inteligencia en sus escritos y aguda sensibilidad en las instalaciones. Sarkis es un armenio nacido en 1938, radicado en París en 1964, influido por Beuys y el arte conceptual que trabaja con neón y luz en instalaciones cinéticas. Jean-Luc Vilmouth es un escultor francés nacido en 1952, que también utiliza el neón en sus creaciones objectuales. Hay otros artistas de renombre: el italiano Lucio Pozzi (1935) radicado en Nueva York, el francés Marcel Alocco (1937), el canadiense Hervé Fischer integrante del arte sociológico en los años sesenta, el polaco Miroslav Balka, el indonesio Affandi que debutó en la memorable II Bienal de San Pablo y ahora reaparece en tierras americanas, Videotrafic, un grupo de 15 videastas franceses que explora la escena artística del pais natal a través de instalaciones, performances, videos y fotografía. Diez grabadores checos y videos africanos integran la lista variada de representantes. Por Uruguay estarán Rimer Cardillo y Marco Maggi, que estuvieron en las bienales ultimas de Venecia y San Pablo, respectivamente.Todavía no se estableció la nómina de artistas argentinos que intervendrán.
De la pintura al grabado, de la instalación al video, la II Bienal Internacional de Buenos Aires justifica, por anticipado, cruzar el charco. *
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