Vivir es una pasión irrefrenable
Esta producción de bajo presupuesto, que llega con dos años de retraso como suele suceder con el cine europeo de calidad, frecuentemente ignorado por los grandes centros de distribución, cuenta con la dirección de la cineasta y guionista Lone Scherfing.
La película, que es una comedia agridulce divorciada de los clisés de un género históricamente muy convocante, reúne un reparto de actores poco o nada conocidos por estos lares, encabezado por Anders Berthelsen, Annette Stovelbaek, Peter Gantser y Ann Eleonora Jorgenson.
El relato que propone este novedoso filme ronda en torno a la peripecia de Andreas, un joven que se inscribe en un curso de italiano en una academia de Copenhague.
La franqueza del recién llegado inspira a quienes le rodean a conocerse en la búsqueda de una vida mejor y un amor duradero.
La galería de personaje integrados a la escena representa todo un friso de emociones humanas, desde el conserje con problemas sexuales, pasando por una torpe empleada, una apasionada peluquera y otros integrantes de esa fauna extraña y anticonvencional.
Todos optan por compartir una utopía común que le otorgue un sentido más trascendente a sus rutinas oscuras y despojadas de mayores expectativas. El proyecto es emprender una cruzada hacia Italia y aprender su idioma, considerada una de las lenguas románticas.
«Italiano para principiantes», filmes que con un Oso de Plata en el Festival de Berlín y la Espiga de Oro del no menos prestigioso Festival de Valladolid, es una experiencia diferente.
Más allá de sus lenguajes de comedia, la película propone un emotivo itinerario rumbo a la realización personal, que celebra el poder de la solidaridad y las ilimitadas posibilidades del amor.
En esta historia, que a primera vista se insinúa como ligera y nada traumática, el humor cumple un rol realmente muy trascendente.
El filme reivindica igualmente la vida en más de un sentido, particularmente a través del amor, que dispara todas las emociones humanas. Hay enamoramiento, atracciones sexuales, amistades y lazos familiares, en una trama tan regocijante como conmovedora.
Este aguardado título es el quinto Dogma danés, la corriente impulsada por el cineasta Lars Von Trier que revolucionó al séptimo arte para combatir al consumismo. Es, nos obstante, el primer filme de este novedoso movimiento dirigido por una mujer, lo que no deja de ser un acontecimiento
La promesa de «buscar la verdad, retratar el momento y evitar los lugares fue la regla de Dogma que me tomé muy en serio», confesó la realizadora Lone Scherfig en relación a su flamante largometraje.
«Italiano para principiantes» propone un osado retrato de la condición humana, a partir del fortuito encuentro de un grupo de personas de entre 30 y 35 años que aprenden a conocerse y reconocerse.
En el curso de esta experiencia de intercambio intensamente pasional, todos encuentran una fuerte motivación psicológica para sobrevivir a su tiempo histórico y su medio social. Como lo define la propia cineasta, «sus vidas pasan de ser un valle de lágrimas a ser un valle tolerable, porque tienen alguien en quien apoyarse».
El espíritu del nuevo cine vanguardista danés está presente en este filme, que rescata los sentimientos y la solidaridad en tiempos de frivolidad y aguda crisis de valores.
Desafiando a la digitalización y la parafernalia marketinera, Dogma 95 fue fundado como un movimiento independiente, destinado a combatir la decadencia de modelos burgueses que han transformado al arte cinematográfico en un mero objeto de consumo sin mayor contenido.
«Italiano para principiantes», de próximo estreno en Montevideo, parece acatar los códigos de un cine que apuesta a lo emocional y a la reflexión, estéticamente despojo y de bajo presupuesto.
Si bien convencionalmente el filme debería identificarse con el rubro de la comedia, la historia de sus protagonistas está impregnada de los habituales altibajos de la peripecia humana. Lo que prevalece, naturalmente, es la pasión y la avidez por vivir, en oposición a la masificación intelectual y la habitual vacuidad de los discursos contemporáneos. *
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