UNA RETROSPECTIVA DEL CELEBRE REALIZADOR NOS PERMITE REVALORIZAR SU REVULSIVO CINE DE ANTICIPACION

El Stanley Kubrick redivivo

La crisis de valores culturales y espirituales alentada en forma más o menos solapada desde los centros de poder, el consumo indiscriminado y la desaparición de los espacios de reflexión, han devenido en un modelo de sociedad muy similar al descripto por el desaparecido Stanley Kubrick, en «La naranja mecánica», verdadero filme de culto.

Hace más de tres décadas, exactamente en 1971, Kubrick dirigió esta revulsiva película, sobre una sociedad en la cual el cada vez más férreo control social sobre el individuo produce, paradójicamente, una contundente respuesta violenta y nihilista de algunos de sus miembros, marginados social y culturalmente.

Reflexionar sobre esta obra, inspirada por entonces en un futuro hipotético, es ciertamente una buena excusa para repasar la biografía de un cineasta mayor, desaparecido hace ya dos años.

Orígenes de un maestro

Stanley Kubrick nació El 26 de julio de 1928 en el Bronx, New York. A la edad de 13 años comenzó a desarrollar su pasión por el jazz, el ajedrez y la fotografía.

Siendo aún estudiante de secundaria, logró vender algunas fotos a la revista Look, en la cual consiguió un trabajo a los diecisiete años, lo que le permitió viajar por toda América, convirtiéndose en uno de los fotógrafos más prestigiosos del país.

Estos viajes despertaron en Kubrick una enorme pasión por el conocimiento. Debido a esto, se matriculó en la Columbia University, asistiendo además a las muestras fílmicas del Museo de Arte Moderno. También jugó ajedrez por dinero en clubes de Washington Square y en Greenwich Village.

En 1951, a los veintitrés años, utilizó sus ahorros para financiar su primer película, un documental de 16 minutos sobre el boxeador Walter Cartier, el cual fue protagonista de uno de sus reportajes. Luego de que el hombre al cual le rentó el equipo para realizar su filme le enseñara a usarlo, Kubrick dirigió El día de la pelea, la cual fue adquirida por RKO, dejando al joven Kubrick un pequeño beneficio.

En esta primera experiencia el novel talento se ocupó no sólo de la dirección sino además del montaje, la edición y el sonido. A raíz de esto, resolvió dejar su trabajo en Look, para dedicarse a filmar.

RKO le adelantó dinero para realizar una documental corto de 9 minutos, proyecto que se concretó en 1951. Aquí también Kubrick actuó como director, editor y sonidista.

En 1953, recubió 13.000 dólares de sus parientes para filmar su primer largometraje Miedo y deseo. En 1955, algunos amigos le facilitaron una suma similar, lo que le permitió rodar su segundo filme, El beso del asesino.

En 1956, Stanley Kubrick estrechó vínculos con el productor James B. Harris y se dirigió a Hollywood para realizar su primer película de estudio titulada El homicidio. Dispuso con un presupuesto de 320.000 dólares, y un reparto de notables actores.

A pesar de que estos filmes fueron un fracaso comercial, tuvieron buena acogida a nivel de crítica. De todas formas, le valieron un contrato con la United Artists

En 1957, realizó el alegato antibélico La patrulla infernal, protagonizado por Kirk Douglas, con el cual ganó el gran premio de la crítica en Bruselas. Todos los estudios habían rechazado previamente el proyecto, hasta que Douglas accedió a actuar en él.

Estas primeras películas tenían presupuestos bajos y se caracterizaron por su estilo documental, realista, y los detalles vívidos y violentos.

En 1960 dirigió Espartaco, un filme histórico sobre el célebre esclavo, con un presupuesto de 12 millones de dólares y un reparto estelar donde brillaron Kirk Douglas, Tony Curtis, el gran Lawrence Olivier y Peter Ustinov entre otras luminarias del séptimo arte.

La película originalmente fue comenzada por Anthony Mann, quien fue despedido a las dos semanas de comenzado el rodaje. Douglas, quien produjo la cinta, contrató entonces a Kubrick para continuar con el proyecto. Las escenas filmadas por Mann fueron incluidas casi en su totalidad y se encuentran al principio de la cinta.

La historia del esclavo que se rebeló contra el poder de la Roma imperial insumió 167 días de rodaje, empleó a 10.000 personas y costó más de 12 millones de dólares, siendo uno de los filmes más caros producidos por Hollywood en aquel momento. Fue un gran éxito, ganando el Globo de Oro y recaudando más de 13 millones en menos de un año.

Empero, tiempo después Kubrick diría que no estaba conforme con el filme, ya que sentía no haber gozado de suficiente libertad creativa.

Años después quienes restauraron la película descubrieron que el sonido original de la escena del baño se había perdido, por lo cual Tony Curtis debió volver a realizar sus diálogos tres décadas más tarde y Anthony Hopkins interpretó las líneas del desaparecido Laurence Olivier.

Esta enorme superproducción obtuvo un éxito arrasador y situó al maestro entre los directores más aclamados del momento.

A este filme le siguió la olvidable Lolita, basada en la controvertida novela de Vladimir Nabokov. Por razones legales y financieras, el filme fue rodado en Inglaterra.

Luego, Stanley Kubrick se mudó definitivamente a Inglaterra, donde prosiguió su carrera ahora también como productor de sus propias obras.

Su fascinación por » el delicado balance del terror» en la guerra fría le llevó a adaptar la novela Alerta rojo, a la cual transformó en una delirante comedia de humor negro en 1964, a pesar de que la obra maneja el tema con seriedad. La película se conoció aquí como Dr Insólito. Esta vez Kubrick tenía un suceso entre sus manos y el filme recibió una gran aclamación de la critica y el público nominando él al Oscar como co-autor, director, y productor.

Al comenzar la producción Kubrick intentó un adaptación fiel de la novela Alerta rojo, pero entendió que la mayoría de los elementos que componían cada escena eran absurdos, por lo cual la convirtió en una película de humor negro. En esta cinta, el grandioso Peter Sellers realiza tres papeles.

Esta sátira antibélica es una salvaje critica al abuso de poder y el temor al holocausto nuclear, la militarización y el espionaje durante los primeros tramos de la Guerra Fría entre las dos potencias, Estados Unidos y la hoy desparecida Unión Soviética.

En 1968, Kubrick contrató al escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke, para que creara una historia sobre el encuentro del hombre con la inteligencia extraterrestre. El relato se llamó El centinela y el guión, a cargo de Clarke y Kubrick, se comenzó a escribir en 1964.

La película comenzó a rodarse en Inglaterra en diciembre de 1965 y para mayo de 1966 las escenas de acción estaban terminadas. El equipo invirtió el siguiente año y medio en filmar los efectos especiales.

Originalmente pensada con un costo cercano a los seis millones de dólares, la realización de los efectos hizo disparar el presupuesto a más de diez millones de dólares.

El resultado fue la aclamada 2001, Odisea del espacio, considerado no sólo uno de los mejores filmes jamás realizados sino además una obra que ha dejado su marca en la historia del cine. Kubrick obtuvo nominaciones por escribir y dirigir, y ganó su único Oscar por los diseños de ambiente y los efectos especiales, inéditos para la época.

El próximo plan de Kubrick era dirigir un filme sobre la vida del emperador Napoleón Bonaparte, proyecto que finalmente desechó por su alto costo.

La posmodernidad anticipada

En 1971, Kubri
ck adaptó la novela Naranja mecánica de Anthony Burguess al celuloide. Luego de ser inicialmente calificada en Estados Unidos como película condicionada, el controversial filme recibió numerosos elogios y premios, incluyendo nominaciones al Oscar para el cineasta, como guionista, director, escritor, y productor.

Kubrick leyó la novela en 1969 y de inmediato se interesó en ella. Luego de que el filme se exhibió en Inglaterra exitosamente por un año, su proyección fue prohibida, ya que se reportaron numerosos crímenes que emulaban situaciones de la historia.

La censura fue levantada en el 2000 y el filme retornó a Inglaterra, casi treinta años después de su estreno.

La cinta narra la historia de Alex de Large, atribulado e incomprendido joven, magistralmente encarnado por Malcolm Macdowell, que, cansado de la incomprensión de su familia y de la sociedad en su conjunto, decide responder sembrando la violencia y el caos en compañía de un grupo de muchachos tan marginados social y culturalmente como él.

El filme se ambienta en un futuro, lamentablemente cada vez más palpable en nuestros días.

El relato describe las respuestas de un ficticio Estado autoritario al crecimiento de la violencia, mediante severos planes de rehabilitación y reinserción social, consistentes en la supresión de los impulsos agresivos.

El clima de confrontación social, la crítica a la represión ante las conductas desviadas frente al modelo establecido, el nihilismo de esta juventud atosigada por la incomprensión y el desprecio de los adultos, convierte a este filme en una imprescindible obra de anticipación, cada vez más vigente a la luz del desorden referencial y la decadencia de algunos valores socioculturales por los cuales atraviesa actualmente nuestra sociedad.

Luego de estos filmes Kubrick cambió de dirección y realizó Barry Lyndon (1975) tomando una drama ambientado en el siglo XVIII, escrito por William Makepeace Thackery. A pesar de que la película no obtuvo demasiado éxito de público las buenas criticas continuaban. Obtuvo 7 nominaciones al Oscar.

En 1980, 5 años después, Kubrick realizó su magistral contribución al género de horror gótico con El resplandor, basada en la novela homónima de Stephen King. Esta vez el filme obtuvo un gran éxito de público, pero las críticas no fueron tan alentadoras.

Pasaron 7 años más antes que Kubrick presentada su nuevo filme, La chaqueta metálica, ambientado en la guerra de Vietnam. Con esta obra, obtuvo un inmenso éxito de público y crítica, pero sólo una nominación a los premios de la Academia al mejor guión.

En mayo de 1990, se unió a sus colegas Martin Scorsese, Woody Allen, Francis Coppola, Steven Spielberg, Robert Redford, Sydney Pollack, y George Lucas para crear la Fundación de Cine, una organización tendiente a la restauración y conservación de los filmes.

Kubrick desarrolló un nuevo proyecto de ciencia ficción llamado AI (Artificial Intelligence). Los años seguían pasando y se informaba que la película estaba aún en preproducción. Incluso, se anunció que primero realizaría un filme titulado Ojos bien cerrados, el cual empezó a rodar en 1996 y concluyó en 1998.

El proyecto de AI fue finalmente concretado por Steven Spielberg, con lo cual Ojos bien cerrados –una despiadada radiografía de las obsesiones de una burguesía decadente que pasó sin pena no gloria- se constituyó en la obra póstuma del genial realizador.

En 1997, ganó un prestigioso galardón, el premio D.W. Griffith. Kubrick, de 68 años, no fue a recibirlo, pero envió a Jack Nicholson en sus lugar con un videotape.

En setiembre del mismo año ganó además el León de Oro en célebre Festival de Venecia y marzo de 1999 murió de un ataque cardíaco mientras dormía, a los 70 años, dejando un perdurable legado cultural para la posteridad. *

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