HACE 67 AÑOS MORIA TRAGICAMENTE CARLOS GARDEL Y COMENZABA A EDIFICARSE LA LEYENDA

Morocho, engominado y eterno como un dios

RUBEN BORRAZAS

 

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En París, una multitud de coleccionistas se disputan sus viejos discos de pasta, que constituyen toda una reliquia.

En el cementerio de La Chacarita existe una tumba que todos los días recibe anónimos visitantes, que concurren a venerar a esta auténtica leyenda de la cultura rioplatense y universal.

Mientras que en varios países de América se levantan bustos y monumentos a su memoria y en la empresa cinematográfica de Paramount, una placa, recuerda su paso por estos estudios.

Cuando 67 años no es nada

Todavía hoy, sobreviviendo a las crisis, devaluaciones y broncas, incluso a las sobrevaloraciones futbolísticas de un Mundial, decir que alguien es Gardel significa reconocerlo como lo mejor en lo suyo, una especie de contraseña muy de los rioplatenses.

Si la credibilidad en torno del cantor resistió los embates de las crisis más variadas que tuvo el tango en los últimos años y su figura se acrecentó, no será sólo porque cada día cante mejor.

La explicación de este fenómeno y singular enigma debe andar por algún lado, posiblemente traspapelada en ese archivo de preguntas sin respuestas que nos planteamos los rioplatenses todos los días.

Desde su trágica muerte hasta nuestros días, tangueros, periodistas, historiadores, escritores y plumas de diferentes niveles y procedencias se han interesado por el fenómeno Carlos Gardel.

Todos ellos parten del tácito reconocimiento de méritos y virtudes del artista, intentando desentrañar el porqué de una gloria y de un mito que lleva decenios de existencia.

Cuantos más años se cumplen de su muerte, mayor es la consideración intelectual a la que asciende Gardel como un hecho cultural y popular por el cual muchos sienten el gusto y el regusto de estudiarlo y analizarlo.

Ocioso sería repetir nuevamente la historia del cantor, que ha sido, muchas veces, bastardeada por una montaña de historias exageradas contadas por gardelianos de todas las épocas y repetidas con palabras patéticas, llorosas y por momentos engoladas, por diversos oradores, en los homenajes de cada aniversario de su muerte.

Pero otros lo sienten de diferente manera. Hace unos años, circulaban por Buenos Aires jóvenes con unas remeras en las cuales se encontraba la sonrisa de Gardel y su sombrero junto con una leyenda que más parecía una advertencia: «No me lloren, crezcan».

La tragedia sucedió el 24 de junio de 1935, a las 3 y 15 de la tarde de Medellín, hasta entonces una ignota ciudad de Colombia, que desde ese día se convirtió en un nombre familiar para todos.

Allí, en el aeropuerto Enrique Olaya Herrera, el avión de la compañía SACO en que viajaba Gardel y sus guitarristas, se estrelló contra otro aparato que carreteaba por la pista. El cantor murió entre las llamas y comenzó a nacer el mito.

Al margen de los tiempos, de las empecinadas polémicas sobre su nacimiento y los graves defectos de muchas de sus grabaciones, Carlos Gardel sigue milagrosamente vivo en el recuerdo y en el dial y su figura vuelve a ser recordada con la excusa de un nuevo aniversario de su muerte, que no alcanzó para detener una carrera siempre ascendente.

Esta debe ser una de las razones, para que muchos sigan sosteniendo cada día canta mejor.

Los homenajes de hoy

La Comisión de Homenajes Permanentes de La Unión, ha preparado diversas actividades para evocar al cantor. A las 11 horas, colocará una ofrenda floral en el busto que se levanta en Zelmar Michelini y Carlos Gardel, con parte oratoria por integrantes de la entidad organizadora. A las 17 horas, se ofrecerá una misa en la Parroquia de San Agustín –Cipriano Miró y Cabrera–, que será oficiada por los sacerdotes Enrique Passadore y Eliomar Carrara. Participarán cantantes y coros.

Los actos se cerrarán a las 19 horas en el local de la Comisión de Fomento de la Unión, Juanicó 3815 y Larravide, con un show artístico en el cual intervendrá un elenco de conocidas figuras del canto, la música y la danza.

Asimismo, con el sugestivo título «Venga a tomar café con nosotros… y con Gardel», Joventango recordará la figura del máximo cantor de tangos, en su sede del Espacio Cultural Mercado de la Abundancia, Yaguarón Y San José, el miércoles 26 de junio a las 19 y 30 horas.

Habrá una charla a cargo de Elbio López y se invitará con café o refresco a todos los asistentes. *

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