LEONARDO KAMMERMANN ACTUA HOY EN EL ANGLO

El arte del trovador

En la ocasión pondrá a consideración del público temas propios y personalísimas versiones de canciones de Jacques Brel, Chico Buarque y Tom Jobin.

Aunque este es su disco debut, Kammermann no es un desconocido en el ambiente artístico. Integrante desde hace muchos años de la Sección Uruguay de Amnesty Internacional, este ingeniero uruguayo de 36 años de edad ha estado vinculado a múltiples eventos culturales ya que, desde su condición de activista de esta organización no gubernamental de defensa de los Derechos Humanos, ha producido varios recitales de destacadas figuras de la música nacional, entre ellos, los realizados en los teatros El Galpón y Stella D’Italia, así como una amplia serie de videos y exposiciones de artes plásticas.

Estudió teatro con Alberto Restuccia, guitarra clásica con Ramiro Agriel, guitarra popular y composición con Esteban Klisich y actualmente se perfecciona en canto con la profesora Gilda Dolara.

En este disco que será presentado hoy, que lleva por título simplemente L K y que fue editado en forma independiente, Kammermann muestra una gran solvencia letrística y musical.

En el recital de esta noche estará acompañado por un solvente staff de músicos entre los que se destaca su hermana Edelweiss (también ingeniera e integrante de Amnistía Internacional), Gerardo González, Alejandro Sánchez, Darío Iglesias, Sebastián Pereyra, Roberto Heredia, Numa Rey, Pablo Lucía y Fabián Pietrafesa.

Con una postura ecléctica, su propuesta discurre entre la milonga y el blues, la bossa nova y el rock, el bolero y el candombe.

En una charla mantenida con LA REPUBLICA, los hermanos Kammermann opinaron que «hoy en la música uruguaya hay más diversidad que hace diez años y esto es muy positivo en un país que se caracteriza por ser muy consensualista, muy conciliador. Las canciones son un mecanismo para sacar la sensibilidad afuera, el arte es una manera de hacerlo. Se trata entonces de estar todos más despiertos. Conmover a la gente, mover la sensibilidad, expresarse. Este disco era algo que siempre, por un motivo u otro, estaba postergando. Estudiaba, hacía canciones y las guardaba para mí. Grabar el disco llevó casi un año. Fue un proceso iniciático en donde descubrí muchas cosas. También la edad tiene algo que ver con todo esto. Con el paso de los años se adquiere cierta madurez y ya está convencido acerca de quién es uno realmente. Simplemente se trata de compartir la música que hacemos con toda el alma, es decir que pretendemos que llegue a la gente, eso es lo más importante».

En un pasaje de una de sus canciones (Incorrecto (II), inspirado en Paul Eluard, Kammermann dice «Con lo que nace en la noche y muere apenas el día clareó, yo voy viendo lo puro en lo obsceno y lo perverso en lo bueno. Equilibrista sin red. No me vengas con heladeros, con Yemanjá ni ceniceros.

Se te enfría el café. Charly en una oreja, Chico Buarque en la otra, yo voy, escarbando en la mugre, a por piedras preciosas, yo voy.

En medio de este basurero. Lo que distingue a un caballero es ir sin miedo a caer, no es no ensuciarse los pies. Quiero agua, Quiero beber de tu boca. Verdades, promesas, mañanas. Quiero fuego…»

Desde la música urbana, este trovador presenta un disco que contiene una docena de temas cuyos textos tienen una solvente dimensión poética al grado que, si fuese necesario prescindir de la música, igualmente logran sostenerse por sí solos.

Con una estética musical que se nutre de múltiples influencias, este disco y el concierto de esta noche, son un buen ejemplo de la ruptura de fronteras entre lo considerado «culto» y «popular», proponiéndose así nuevas formulaciones de textos y músicas. *

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