De bienales periféricas
Al margen y menos conocidas que las bienales de Venecia, San Pablo o Lyon, que la Documenta recién inaugurada en Kassel, hay otros encuentros internacionales estimulantes.
Quizá como Lyon, que comenzó periférica y ahora es un punto de referencia incontorneable, las jóvenes bienales cambiarán de rango en el futuro. En la propia Alemania quedó inaugurada Manifesta 4, Bienal Europea de Arte Contemporáneo, en Frankfurt. Esta bienal permanecerá abierta hasta el 25 de agosto, está dedicada a artistas exclusivamente europeos y su organización resultó de una colaboración entre tres curadores: Iara Boubnova, directora del Instituto de Arte Contemporáneo de Sofía, Nuria Enguita Mayo, curadora jefa de la Fundación Tapies de Barcelona y Stéphanie Moisdon Trembley, curadora independiente y cofundadora del BVD (Oficina de videos) de París, uno de los institutos más interesantes surgidos en los últimos años.
Manifesta4 es, hoy por hoy, la más avanzada bienal de los nuevos soportes de arte electrónico. A la exhibición de trabajos en colaboración con la radio y la televisión, de discusiones en coloquios, se agregan intervenciones urbanas en varios sitios de la ciudad. Una ciudad que dejó de ser un exclusivo referente del poder económico (la Manhattan del Rhin) para transformarse en una urbe cultural de primer orden.
En efecto, Frankfurt posee uno de los museos más hermosos de Arte Contemporáneo, obra maestra de Hans Hollein, pequeño y audaz en su concepción material y conceptual, y una extensa red museística que se extiende a lo largo del río construida por arquitectos de primera línea (Ungers, Richard Meier) dedicados a las artesanías, la arquitectura, el cine, la etnografía, las ciencias naturales, el correo, al arte de todos los tiempos (Stadel) y a exposiciones temporarias (Schirn Kunsthalle, Kunstverein) y la extraordinaria colección del Deutsche Bank, dos torres de 37 pisos (los números han sido substituidos por el nombre de artistas) dedicadas al arte alemán contemporáneo sobre soporte de papel (pintura, dibujo, grabado, fotografía), que pocos visitantes y especialistas conocen, presidida a la entrada por una escultura importante de Max Bill. En parte mínina esta colección se conoció en Montevideo hace algunos años. La imponente Opera y el delicioso barrio antiguo (Römer) son otros atractivos de la pujante ciudad.
Manifesta 4 incluye numerosos participantes, entre artistas e instituciones, desde 0100101110101101.org hasta el Institut für Kulturanthopologie und Europäische Ethnologie. Ese escaso conocimiento internacional de los artistas seleccionados, constituye el principal atractivo ya que los encuentros internacionales favorecen el estrellato. Se puede visitar hasta el 25 de agosto.
Otra bienal periférica es la Bienal California 2002. Organizada por The Orange County Museum of Art, Newport Beach, está dedicada a jóvenes artistas del área de San Diego a Sonoma, desde Los Angeles a Bay Area. La curadoría está a cargo de Elizabeth Armstrong e Irene Hoffmann que eligieron a Rebeca Bollinger, Krinstin Calabrese, Roman de Salvo, Chris Finley, Evan Holloway, Tom La Duke, Kelly Nipper, Yoshua Okon, Joe Sola, Stephanie Syjuco, Charlie White y Yoram Wolberger, nombres que quizá darán que hablar en el futuro, pues es sabido que la Costa Oeste es el gran semillero de audaces creadores y donde Bil Viola vive y trabaja. Permanecerá abierta hasta el 8 de setiembre. *
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