Animación en la era glaciar
La historia de este filme dirigido por Chris Wedge se ambienta hace 20.000 años, cuando la Tierra era todavía un planeta hermoso e incontaminado por el progreso que hoy lo asfixia con gases venenosos, residuos y un creciente hacinamiento humano.
Para huir de la inminente glaciación, los animales del planeta comienzan a emigrar hacia el sur. Las únicas excepciones son un mamut llamado Manfred, habitante de altas planicies que hace las cosas a su manera, y un oso extremadamente holgazán llamado Sid, que disfruta de la vida sin hacer nada.
Cuando el pequeño oso adopta al gigantesco mamut para que sea su «protector», éste hace todo lo posible por deshacerse de él. Pero ése es sólo el comienzo de sus desventuras, ya que Manny ha sido embaucado por Sid para que lo ayude a encontrar a un bebé humano llamado Roshan y a su familia.
Al grupo se une Diego, un tigre dientes de sable que finge ser amigable pero lo que realmente desea es asegurarse su almuerzo.
Mientras los tres se abren camino a través de vastos paisajes cubiertos de hielo, otra criatura, una ardilla prehistórica conocida como Scrat, intenta desesperadamente llevar a cabo la misión más importante de su vida: enterrar una bellota, lo que, por cierto, provoca hilarantes situaciones.
Según el realizador Chris Wedge, La era del hielo lo tiene todo, incluyendo naturalmente acción, humor, aventuras y emociones. El director comentó que «es una comedia de riesgos», aludiendo en forma irónica a las peripecias de un mamífero y un bebé en plena era glaciar.
Pero más que otra cosa, este divertido filme que se transformará en pocos días en una importante opción cinematográfica para los más pequeños, refiere a las aventuras de cuatro simpáticos personajes, tres de los cuales se reúnen inesperadamente para formar una familia.
Ray Romano, que asume la caracterización del mamut, considera que el personaje tiene un poco de misántropo, ya que no le gusta casi nadie y tampoco tiene tiempo para nadie. Sin embargo, en el fondo tiene un solidario corazón.
Lori Forte, la productora de la película, explicó que Romano fue fundamental para hacer que las caracterizaciones resaltaran. «Le dimos el papel a los actores incluyendo a Ray, según sus sensibilidades y actitudes. Ray tiene una extraordinaria voz para la comedia y un cinismo irónico muy discreto que realmente ayuda a definir al personaje de Manny. Es una voz adorable, aunque es cascarrabias, seca y a la vez aguda».
Sin importar ciertamente qué tan hábil sea el trabajo vocal de un actor, para crear un personaje animado se requiere mucho más.
El tamaño y fisonomía del mamut, su larga trompa que cubre hasta el rostro y la abundante piel, lo transformaron en uno de los personajes más desafiantes para animar.
El diseñador de personajes Peterde Save explicó que «la piel incrementa el nivel de detalle que se necesita para generar la imagen. Un mamut pasudo no es simplemente un elefante con pelaje largo. Así que estamos trabajando con una criatura que nunca había sido animada».
Los realizadores seleccionaron a John Leguizamo para que reprodujera la voz del oso Sid. «John tiene una agudeza callejera grandiosa que realmente ayudó a darle vida a Sid», comentaron los realizadores con relación al otro personaje protagónico de la historia.
Los miembros del equipo de producción le proporcionaron a Leguizamo algunos dibujos del ficticio personaje, así como un modelo de plasticina e imágenes generadas por computadora del animal. Después de haber experimentado casi treinta voces, el actor encontró finalmente la de Sid. El tercer miembro del excéntrico triunvirato, el tigre dientes de sable Diego, está a cargo del actor Denis Leary, quien asumió perfectamente que su personaje es un tipo necesariamente rudo y temible pero igualmente de buen corazón.
En pleno invierno, esta historia ambientada en el período glaciar que cuenta con la apoyatura de la tecnología animada moderna, se transforma ciertamente en una muy buena opción de pasatiempo para los más pequeños amantes del cine. *
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