Bellas Artes busca su historia
DANIEL MARTINEZ SOTO
«La prioridad es reconstruir el archivo institucional de la Escuela Nacional de Bellas Artes, que desapareció cuando la dictadura militar intervino la Universidad de la República, en 1973. Todos los archivos del proceso fundacional de la Escuela, desde que era Círculo de Bellas Artes, hasta 1957,en que se integró a la Universidad, y luego hasta el 73, todo desapareció», explica Gonzalo Vicci, integrante del grupo a cargo de desarrollar el plan.
Desde planes de construcción hasta los registros de las ferias anuales que tenían lugar a las puertas de la Universidad o de la Intendencia montevideana, desaparecieron. También todo registro documental de las actividades de la institución: investigación, producción, extensión, relacionamiento con el medio, fueron llevadas por los militares, cuando no destruidas. Fondos faltantes de la pinacoteca han tenido un destino desconocido.
«Durante el período que va de 1960 a 1973, además, la institución investigó, creó y produjo, en una intensidad única en su historia», asegura Vicci.
Fue en ese período cuando las ferias populares exhibían y vendían lo más destacado de lo que elaboraban los artistas de la Escuela. De ello, además de muchos materiales, desapareció algo más vital para comprender la evolución de las artes en el país: los registros fotográficos, dibujos, diapositivas, etcétera.
También todo material de investigación en soporte fotográfico y cinematográfico hace a la Escuela una suerte de «huérfana» de su propia historia. En otros órdenes, todo el material docente y estudiantil, que iba desde las fichas que enfocaban los cursos, hasta las actas de las asambleas se esfumaron. «También la biblioteca, parte de la cual fue trasladada a la Facultad de Humanidades, pero otra gran cantidad de materiales desapareció. Sabemos que mucho fue destruido en el mismo local; cuando nos fue restituida la Escuela Nacional de Bellas Artes, en el local no había absolutamente nada: la habían vaciado».
Huérfanos de historia
Actualmente la Escuela cuenta con un material de 85.000 diapositivas. Se estima que en el año 1973 había otro tanto.
Las formas en que evolucionó la pintura en la ciudad (campañas en los barrios Sur, Reus, Palermo), pasos incipientes de algo ahora relativamente común, son desconocidas, en tanto actas, planes y demás documentación, faltan.
Los legajos docentes, las actas de los consejos, todos los trámites administrativos, son papeles a imaginar. Pinturas, «archivo vivo de la Escuela Nacional de Bellas Artes», son inubicables.
«Lo único que tenemos es a los docentes que formaban parte de la Escuela en aquel tiempo y que sobrevivieron a la dictadura, como referencia de un período tan fermental», destaca Vicci.
A la fecha, la difusión del proyecto ha permitido abrir algunos capítulos.
«A medida que la gente se entera, hay gente que se acercó, algunos atesoraban cerámicas compradas en las ferias en los 60. Hemos conseguido algunos registros, ubicaciones, en los anales de otras facultades, de la misma Universidad e incluso en el Archivo General de la Nación».
Así el denominado «Proyecto de Investigación Tendiente a la Recuperación de Archivos institucionales desaparecidos durante el Período de Intervención de la Universidad por parte del gobierno de facto», solicita la colaboración de todos para, exclusivamente, registrar materiales.
«Lo que deseamos es fotografiar aquello que alguien puede haber comprado en una de las ferias populares. Respetamos la posesión de todos los materiales que se pongan a disposición, en tanto entendemos que se ha formado un lazo entre la persona y el objeto, y a nadie le gusta desprenderse de lo que tiene».
Los que estén en condiciones de colaborar, pueden así ponerse en contacto con la Escuela (teléfonos: 7087606 – 7080764. Fax: 7073218. Dirección: José Martí 3328) a fin de que dichos objetos sean fotografiados simplemente.
Hasta el momento se han logrado fotografiar unas 150 piezas cerámicas, lo que es auspicioso para el plan. También se ha hecho lo propio con algo de pintura, fotografía y grabados.
También se rescató documentación «que hacía a la intensa actividad gremial de aquella época, tan convulsionada desde todo punto de vista».
El proyecto –a cargo de la docente Paula Espert y un grupo de apoyo– espera ahora también recuperar testimonios orales. «Que la gente que estuvo, que participó directamente, a través de entrevistas, deje una memoria, su punto de vista de lo que fue el proceso». *
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