El premio queda en casa
El palmarés de esta 30ª edición del evento oscense se completa con un corto mexicano, otro español y una coproducción hispanoandorrana. Dos menciones especiales del Jurado recaen en un corto argentino y un corto-documental mexicano.
España, con tres premios; México, con otro y una mención y Argentina, con otra mención, son, pues, los países que conforman el «elenco» triunfador.
El Palmarés completo
El Jurado, compuesto por el actor y director venezolano Armando Gora Brao, el actor español Francisco Boira y el ensayista y crítico cubano Juan Antonio García Borrero, señala expresamente en su decisión que «la experimentación formal y el dominio del lenguaje cinematográfico» de «numerosos cortos que se destacan» hizo «sumamente difícil» la selección final.
El Premio «Danzante de oro», dotado con 6.000 euros (5.400 dólares), fue para «La primera vez» (que, casualmente, es «La primera vez» en que un corto español obtiene este premio en el Certamen Iberoamericano, creado en la 27ª edición de Festival de Huesca). «Fino humor a partir de una situación propensa a un tratamiento chabacano: una anciana virgen contrata a un prostituto para –antes de morir– descubrir el sexo… Con mucha ironía, el director logra un «buen momento» cinematográfico, de buena factura técnica», es la descripción que este galardonado corto hacíamos en nuestra nota anterior.
El Premio «Cacho Pallero», concedido por la Agencia Española de Cooperación Internacional (con dotación de 3.000 euros, o sea 2.700 dólares) fue concedido al corto mexicano «La Maceta», de Javier Patrón (que, por motivo de coincidencias de horarios, no fue visto por este corresponsal).
El Premio «Jinete Ibérico», también dotado con 3.000 euros e instituido por el Instituto de Estudios Altoaragoneses recayó en el corto español «Bamboleho», de Luis Prieto. De él destacábamos la «buena actuación del (niño) protagonista (Eloi Yebra) y de su amigo magrebi (Afi Haboud El Hakan)», en esta viñeta de las aventuras y «malvivencia» de un niño que huye de su hogar en un barrio marginal. El Jurado apreció el buen hacer actoral de los dos artistas adolescentes y la buena labor de dirección de Luis Prieto.
El Premio de la madrileña «Casa de América» al mejor director novel fue para Guillem Morales por su coproducción hispanoandorrana «Upside Down», en una decisión del Jurado que sorprendió a muchos, ya que lo mejor del corto es «el magnífico paisaje nevado andorrano».
Dos menciones y once citaciones
El Jurado decidió otorgar dos menciones especiales (sin premios ni dotaciones económicas): una a la interpretación actoral y otra al «mejor documental». La primera fue para las actrices argentinas Fernanda García Lao y Malena Moffatt y la segunda se otorgó al corto mexicano «Gertrudis Blues».
García Lao y Moffatt interpretan los dos papeles protagonistas del «muy porteño» («por el lenguaje e idiosincrasia de las protagonistas», como señalábamos en su reseña) corto «Las insoladas», de Gustavo Taretto, «muy bien realizado y actuado».
«Gertrudis Blues», mención especial al mejor documental, es un documental de la mexicana Patricia Carrillo Carrera, en torno a la fuerte y lúcida personalidad de Gertrudis Vázquez, matriarca de más de 80 años de los Moscaso, peculiar comunidad mestiza de afroamericanos (esclavos huidos de Estados Unidos) e indios mexicanos, establecidos –y sus actuales descendientes– en el poblado de El Nacimiento, Estado de Conhuila.
Por las razones del Jurado, expuestas más arriba, el mismo destacó «el alto valor artístico» de 11 cortos (los 4 premiados y los 2 «mencionados» y otros 5).
Estos 5 cortos «destacados» son: el argentino «Día de Pago», de Leonardo Bianchini; el brasileño «Françoise», de Rafael Conde; el mexicano «La Milpa», de Patricia Riggen; el chileno «Los Tripulantes», de Daniel Henriquez, y el español «El espantapájaros», de Gonzalo Zona. Merecedores los dos últimos de algo más que una citación genérica, el primero por su intensidad dramática y por la original combinación de trabajo actoral y animación de un muñeco, el segundo.
Entregado el primer galardón
El Premio «Luis Buñuel», uno de los tres Premios-Homenaje que se entregarán a figuras de la cinematografía mundial en esta 30ª edición del Festival oscense, fue entregado en la noche del pasado sábado.
El cineasta finlandés Aki Kaurismaki fue el destinatario de este galardón que premia la labor de una vida dedicada al cine. Desde que en su juventud («por reacción juvenil», en sus propias palabras) filmara un largo metraje sobre el «Crimen y Castigo» de Dostoievski (el maestro Alfred Hitchcock había dicho que era difícil llevar esta novela al cine), Kaurismaki ha sido director, guionista, productor, exhibidor e incluso creador de un festival de cine. A punto estuvo de aparcar su carrera y dedicarse a su otra pasión: la literatura, tras rodar «Nubes pasajeras» (1996), pero no lo hizo y filmó «Juha», un melodrama mudo y en blanco y negro. En toda su obra, su frialdad nórdica marca un estilo austero de fondo y forma, tan peculiar como lo es su sentido del humor. Amigo del silencio en sus películas (En «La chica de la fábrica de cerillas» –fósforos– no se oye una palabra hasta los 15 minutos de proyección), Kaurismaki ha desarrollado una carrera llena de éxitos que culminó con el Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes otorgado a su último filme: «El hombre sin pasado».
Kaurismaki no pudo venir a Huesca para recoger su premio. Lo hizo Kati Outinen, su actriz «fetiche», ganadora del Premio de Interpretación Femenina en la reciente edición del Festival de Cannes por su actuación en «El hombre sin pasado». Kati Outinen –que actualmente filma una serie de televisión en su Finlandia natal– no pudo desplazarse más que un par de días a Huesca, lo que determinó el adelanto de la entrega del «Luis Buñuel», programada para la Gala de Clausura del Festival de Huesca.
Al recibir el galardón, Kati Outinen señaló que Aki (le) «había pedido que hiciera algo y dijera unas palabras». Recordando que los finlandeses «son gente de pocas palabras» transmitió el mensaje de Aki: una frase del diálogo de su película galardonada en Cannes: «la piedad lo es todo». Y después de agradecer el Premio «que lleva el nombre de un director que Aki admira» hizo «ese algo» que le pidió el galardonado: envió al público un largo beso con la punta de los dedos e hizo una profunda reverencia, mientras pronunciaba un sonoro «muchas gracias».
La rubia actriz aseguró a la prensa que «Aki construyó un mundo particular al que es muy difícil acceder, un mundo que bien se puede llamar Akilandia, cuya clave de entendimiento es la humanidad y en el que se puede vivir feliz». Tanto –subrayó– que ella lo lleva haciendo desde hace 15 años…
Se inicia el certamen internacional de cortos
Ayer lunes se inició el segundo Certamen de este Festival: el Internacional de Cortometrajes, en el que se exhibirán 59 cortos de 27 países (de Alemania a Yugoslavia, con presencias tan «exóticas» con Egipto, Singapur, Taiwan, Islandia y los nuevos países como Eslovenia, Eslovaquia y Ucrania).
Al tener este corresponsal el honor de integrar el Jurado de la Crítica (Prensa Internacional), por razones obvias de discreción y ética profesional no comentará los cortos de este certamen hasta que no se haga público el veredicto del Jurado, pero informará de otros aspectos (y películas) de este Festival de Cine de Huesca. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad