PEREZ REVERTE HABLA DEL NARCOTRAFICO EN SU ULTIMA OBRA

La zarina de la droga

El libro está basado en hechos reales y situado en el estado mexicano de Sinaloa, de donde procede una joven analfabeta que se convertirá en la reina del narcotráfico en Gibraltar.

Pérez Reverte (Cartagena, 1951) querÍa escribir sobre el mundo de los narcotraficantes y quedó fascinado cuando escuchó un «narcocorrido» (canción que en tres minutos cuenta una historia de narcotraficantes) en una cantina de Sinaloa. «Quise hacer un corrido yo también pero me salió uno de 500 páginas», dijo en la presentación del libro editado por Alfaguara, en el Circulo de Bellas Artes de Madrid, junto a la escritora uruguaya Carmen Posadas.

Una mujer es por primera vez la protagonista del autor de «La piel del tambor». Teresa Mendoza es una mujer analfabeta novia de un narco mexicano que huye de su Sinaloa natal para radicarse en España, donde se convierte en la Reina del Sur, tras levantar un imperio clandestino en el que el Estrecho de Gibraltar es la gran puerta de entrada de cocaína para el sur de Europa.

Pérez Reverte descubre a través de Teresa Mendoza las costumbres y códigos de narcotraficantes, sus relaciones con el poder y la policÍa y sus complejas redes financieras. «El enigma esta vez, a diferencia de otros libros anteriores míos, está en el corazón de una mujer», dijo Pérez Reverte, quien contó que «fue un trabajo duro intentar ver el mundo como mujer». Escribiendo la novela, que le llevó 29 meses, Pérez Reverte descubrió que «es una faena ser mujer pues lucha por ganar en un mundo hecho de hombres. Es como un soldado en territorio enemigo. «La mujer –añadió– a menudo es mala por necesidad de supervivencia».

La novela, dividida en 17 capítulos encabezados por un título de canción, llegó el miércoles a las librerÍas españolas con una tirada inicial de 275.000 ejemplares. Con una botella de tequila en la mesa, acompañado por la escritora uruguaya Carmen Posadas, y a ritmo de corridos, como el famoso «Contrabando y traición», cantados por los Hermanos Jaramillo, Pérez Reverte transmitió al público su fascinación por México, donde hizo amigos narcotraficantes y policías para escribir la novela. «La vida –afirmó– es un bolero cuando no eres lúcido y cuando eres lúcido la vida es un corrido». Para el escritor, «a diferencia de Colombia, donde el narcotráfico es triste, oscuro y sombrío, en México hay una mezcla de inocencia y crueldad, ternura y violencia. Así es el mexicano».

El escritor tiró de su agenda de cuando era periodista para contactar en México a narcos «y estuve tiempo con ellos tomando tequila en las cantinas. Tuve la suerte –reveló– que la mujer de un narco era lectora mía, y eso me abrió la puerta». Además de viajar a México el escritor también se estuvo documentando en Marruecos, Gibraltar y Málaga, donde habló con «narcos de guante blanco, quienes me parecen más sucios en su pulcritud que un narco mexicano borracho en una cantina que se la juega. A éstos les admiro». *

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