Se viene el Festival
El XVIII Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay (15 al 30 de abril), se autodefine como «el festival más pobre (económicamente) del mundo», porque se organiza entre cuatro personas que cuentan con US$ 10 mil. Pero, con ayudas de aquí y de varios allás, vendrán películas de 36 países e invitados especiales, entre los que destaca Denis Hoper, pero también incluyen a Alvaro de la Iglesia, los productores de Pi, la venezolana Mariana Rondón, directora de A la media noche y media, tres checos, el boliviano Mauricio Calderón y otros.
Espacio Uruguay
Como es habitual, el festival estará precedido por el Espacio Uruguay. Tres días de exhibición continua –12 a 15 de abril– que permitirán ver 52 obras audiovisuales (28 de ellas en concurso). Largos, cortos, video-arte, documentales, de ficción, de todo y casi todo lo que se rodó en el año.
Lo interesante es que algunas piezas nacionales se animaron esta vez a competir en el festival internacional. Entre los cortos, Hipocampo de Gabriel Bossio, y La papa frita de Javier Comesaña. En largometrajes, Acratas de Virginia Martínez y El viñedo de Esteban Schroeder.
89 Cortos
La sección cortometrajes mostrará 89 piezas de 24 países (incluido Uruguay). Destaca, por su volumen, el envío argentino, que incluye algunos sobre Mario Benedetti, Jaime Roos, Carlos Páez Vilaró y Eduardo Galeano y sobre el candombe. Por separado, habrá una muestra de la televisión cubana en Video Centro.
81 Largos
El festival exhibirá 81 largometrajes de 35 países. Destaca por su volumen el envío alemán. Aquí la novedad será el filme de Rosa von Praunheim, un hombre que suele rondar en la situación de los homosexuales. No se había exhibido antes una película de él en Latinoamérica, pero ayer el Instituto Goethe anunció que, más adelante, habrá un ciclo más extenso y él estará presente. Argentina trae algunos platos fuertes de cuyos éxitos en festivales hemos oído hablar, como Botín de guerra, Garage Olimpo, Mundo Grúa, Río escondido. En el envío brasileño destacan documentales sobre el interior de ese país, el Barón de Mauá (especulador con monumento en Montevideo), una favela y un barrio popular que visitó el Papa.
Suecia estará presente con En presencia de un payaso, último telefilme de Ingmar Bergman, que efectivamente será estrenado en mayo por Cinemateca en la sala de la Asociación Cristiana. Canadá trae Terreno resbaloso, de Denis Hooper. China una historia ambientada en Mongolia, Colombia la también festivalera Golpe de estadio, Dinamarca Los idiotas de Lars von Trier (Dogma 2), ya vista aquí en festival. España, Muertos de risa, de Alex de la Iglesia. Francia, varias películas, una de ellas de Bertrand Tavernier. Inglaterra, la versión de Tío Vanya de Chejov filmada por Anthony Hopkins. Japón mostrará dos títulos de su última estrella: Takeshi Kitano, y uno del veterano maestro Shoei Imamura. De Estados Unidos llega Lamentamos informarle, de Barbara Sonnenborn, quien 30 años antes de filmarlo efectivamente recibió un telegrama informando la muerte de su marido en Vietnam, PI, una extraña fantasía matemática de Darren Aronofsky y Slam, de Mark Levin. Así que, a prepararse.
El tamaño de las salas deja gente afuera, pero todas las exhibiciones están en teoría al alcance de los socios. Puede asociarse hasta por Internet, vale $ 65 y corre el dos por uno.
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