Respirando tras la burka
Es una suerte, ya que así se puede entrar en contacto con una cinematografía más que interesante, la iraní, y con un director, Mohsen Makhmalbaf, que tiene una larga carrera y gran prestigio internacional.
La idea de realizar este filme surgió cuando el director iraní recibió la visita de una joven afgana que se exilió en Canadá. La mujer había recibido una carta de una amiga que amenazaba con suicidarse por no poder aguantar más la situación en la que vivía en Kandahar, y le pidió a Makhmalbaf que la acompañara en su viaje a Afganistán para rodar la experiencia. Eso fue imposible, debido a los riesgos que implicaba, pero Makhmalbaf tomó la experiencia como base del guión del filme y decidió documentarse y viajar él mismo al país vecino para comprobar la dramática situación en la que vivía la población afgana. Para el papel principal escogió a Nilovfar Pazira, una actriz afgana que también en su momento se exilió.
La protagonista de la película es Nafas (que significa respiración), una joven periodista afgana refugiada en Canadá que huyó de su país durante la guerra civil, tras la que ganaron los talibanes.
Ha recibido una carta de su hermana pequeña que vive en Afganistán, diciéndole que ha decidido quitarse la vida antes del último eclipse de sol del siglo. Decide volver a Kandahar para ayudar a su hermana, cruzando la frontera entre Irán y Afganistán, e internándose en el desierto. Por el camino encontrará a diferentes personas que tratarán de ayudarla.
«Kandahar» se realizó antes de que el nombre de esta ciudad afgana se oyera en todos los noticiarios.
En la presentación de la película en el festival de Cannes, Makhmalbaf denunció la situación en Afganistán, que ya resultaba absolutamente dramática antes de que se convirtiera en una constante de los medios de comunicación: la hambruna en la que vive sumida gran parte de la población y la multitud de mutilados a causa de las minas antipersona que infestan el país desde la guerra con la ex Unión Soviética se suman a las infrahumanas condiciones en las que el régimen talibán obligaba a vivir a la población, especialmente a las mujeres.
La película se mueve entre la ficción y el documental y toma el punto de vista de la mujer protagonista: a través de sus ojos vemos los problemas que sufre la población afgana, hombres y mujeres, así como los refugiados afganos en Irán. *
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