El otoño del patriarca
El filme está basado en la vida, y especialmente en la obra y el estilo, del pintor español.
A los 82 años, viviendo exiliado en Burdeos, Francisco de Goya (interpretado por Francisco Rabal) reconstruye ante su hija (Dafne Fernández), los principales hechos de su vida.
Los recuerdos del pintor sirven al veterano director Carlos Saura para armar un mecanismo en el que la memoria del artista vaga libremente, evoca su juventud, sus vínculos y conflictos con la corte española, sus divulgados amoríos con la duquesa de Alba (modelo para sus famosas Majas).
Surgen en el filme los comienzos de un Goya joven y ambicioso que busca hacerse un nombre en la corte de Carlos IV, mientras es testigo de los sacudones históricos y políticos de la época, entre ellos la invasión napoleónica y la resistencia hispánica.
Saura, junto al director de fotografía Vittorio Storaro (fotógrafo de Apocalypsis Now), buscan reconstruir en la pantalla el estilo del pintor. Por ejemplo la reproducción de los fusilamientos del 2 de mayo es una reconstrucción de la tela del pintor en la que participa el elenco del grupo catalán La Fura del Baus.
Por su interpretación del pintor el fallecido Francisco Rabal obtuvo el Goya 2000 a Mejor Interpretación Masculina. El fotógrafo Storaro también obtuvo la estatuilla correspondiente a mejor fotografía. El filme también obtuvo los Premios Ecuménico y Mejor Contribución Artística en el Festival de Montreal y los de Mejor Película y Actor en el Festival de Salerno.
La obra de Saura es especialmente recordada por películas como Cría Cuervos, Ana y los lobos y El jardín de las Delicias, metáforas sobre la represión franquista en plena dictadura de Franco y las posteriores Deprisa, deprisa (1980), Bodas de Sangre (1981) y Carmen (1983). *
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