DE LOS 1.200 ARTISTAS AFILIADOS AL SUA SOLO 60 TIENEN OCUPACION

El 95% de los actores uruguayos no puede trabajar en su profesión

Sólo sesenta actores trabajan como tales, de los 1.200 afiliados a la Sociedad Uruguaya de Actores, reveló Pepe Vázquez, presidente de la gremial.

El presidente de la Sociedad Uruguaya de Actores (SUA) describió como «muy difícil la situación de los 1.200 afiliados a SUA, pues el nivel de desocupación es del 95%».

–¿Cómo definiría la situación de los actores uruguayos?

–Es muy difícil, porque hay un 95% de desocupación profesional. Los actores se ganan la vida en otras cosas y en los espectáculos teatrales que producimos.

–¿En qué está el proyecto de ley por el cual los artistas se podrían jubilar?

–Estamos en conversaciones con el diputado Julio Lara, que es el presidente de la Comisión de Seguridad Social, ya que está por entrar en discusión el proyecto de ley que establece la jubilación para el artista. Por el momento, la iniciativa ha sido bien vista por toda la gente que tiene peso en las definiciones. Si esta ley se aprueba, será la primera vez que exista jurídicamente la figura del artista.

–¿Cómo se desarrolla un proyecto artístico sin apoyo oficial?

–En los hechos, el apoyo oficial es muy pobre. En general, una vez recuperada la democracia, hubo cambios importantes en las relaciones del Ministerio de Educación y Cultura con la cultura y el teatro. Son muy modestos los apoyos porque el tema del dinero es muy importante.

Acabo de estrenar en el Teatro del Centro La soga, que es un policial dirigido por Mario Ferreira. Los vestuaristas me preguntan si aún tengo el traje que usé en otras obras.

Por otro lado, en la televisión la ausencia de ficción local es abrumadora. No existe.

En estos días, terminamos un capítulo piloto que hicimos para la televisión. Se trata de una miniserie producida por Jorge Muniz y si tenemos la suerte de que salga, se llamará Lunes otra vez.

Su tema es la gente que busca trabajo. Son dos amigos que viven en una pensión y establecen una serie de vivencias interesantes. Los protagonistas son pibes que hablan en «uruguayo» alrededor de una foto de John Lennon y de Alfredo Zitarrosa. Hay un robo muy bien hecho en un ómnibus de línea que se contrató especialmente. Un capítulo de El sodero de mi vida cuesta 500 dólares y un capítulo de lo que queremos hacer nosotros cuesta 3.500. Sin embargo, creo que si a los canales les interesa puede haber formas de negociar.

Una vez, una persona muy importante, vinculada a una agencia de publicidad, cuando se enteró de que Andrea Davidovics era uruguaya y formada en la Comedia Nacional, se le destornilló el traste. Pensaba que era argentina.

Yo sé que el medio es chico, pero los actores tenemos que dejar de aparecer como mendigos cuando aparecemos en los medios.

–¿Qué piensa del resurgimiento del cine nacional?

–Esa es la demostración de lo que la gente necesita ver. El arte tiene la virtud de contestar preguntas que la gente aún no se formula.

Mi sensibilidad se inclina más hacia 25 Watts. Para mí es la mejor película uruguaya que se ha hecho. Quizás algún día se le haga justicia a El dirigible. Creo que esa película molestó a la aldea. En todo el mundo hablaron bien de ella, menos acá.

–¿Qué hará este año en teatro?

–Entre otras cosas proyectamos hacer El Muro de Berlín nunca existió. Es una obra de Luis Vidal que a mí me gusta muchísimo. Habla de los desencantos que hemos tenido algunas generaciones. Se tocan temas muy dolorosos con mucha ironía. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje