Rebeldes y brillantes
Abrió la jornada la agrupación lubola decana, Morenada, celebrando sus 50 años de Carnaval. La actuación, además del aditamento emotivo que este festejo en sí determinó y al que aludimos en nota aparte, en lo estrictamente artístico, su presentación fue por lejos la mejor en muchos años.
Muy buenos temas, bien interpretados con glosas poéticas dichas por Carlos Páez Vilaró, desde siempre junto a la comparsa y que nos hicieron recorrer la historia de las lonjas del Cuareim
También la comparsa lució además de estupendos atuendos propios de un festejo tan señalado, las tradicionales máscaras que Don Carlos pintó. Su escenografía reflejó el interior del conventillo, también inspiración del gran artista oriental quien por si fuera poco, en una demostración cabal de adhesión y cariño por la agrupación, pintó sus tambores.
Uno de los puntos altos de la actuación de Morenada fue su cuerda de tambores, funcionando estupendamente, tocando por todo lo alto e incorporando cortes espectaculares, que en nada variaron la esencia del tradicional toque del Cuareim. Los solistas, en especial Mariela Cocino de exquisita presencia y estupendo canto, jerarquizaron la actuación de la comparsa.
Nuevamente impactó la encantadora Gabriela Silva como vedete, mientras fuera de la vista del público, pero siendo pieza fundamental del desarrollo de la actuación, detrás de los telones, Juanita Silva, coordinaba con un despliegue físico excepcional. toda la presentación.
Milenio
A segunda hora revista Milenio, fiel al estilo creado desde su primer Carnaval, brindó un espectáculo muy grato y atractivo.
Los dos elementos básicos de una revista, el canto y el baile están muy bien resueltos en Milenio. Los intermedios actuados, muchas veces el talón de Aquiles de la categoría, en esta oportunidad juegan en favor de la presentación y son apurados con agilidad, buena dicción, mucho humor, con libretos planteando pasajes con un claro mensaje pacifista, sin engolamientos ni exageraciones.
Fabio Da Silva, Gianella Sventuratti, Mauricio Cardozo y Manuel Delgado componen el buen grupo de actores. Por su parte en lo que a canto se refiere, la revista cuenta con muy buenos cantantes, destacándose naturalmente Víctor Cocina y Natalia Vega ambos consagrados solistas y puntales del canto de la agrupación. La falta de escenarios que vienen jaqueando a todos los conjuntos, no permitiéndoles ajustar antes de llegar al concurso, no fue ajeno a la presentación de Milenio, no obstante el buen espectáculo brindado.
Rebeldes
A tercera hora disfrutamos en mi concepto el gran espectáculo de la noche con la presentación de Los Rebeldes. La murga maragata una vez más resultó una ráfaga de calidad, creatividad y buen gusto. Excelencias en canto, en libretos, en vestuarios, con una dicción impecable, plena de humor, de sátira aguda y absolutamente divertida, logra cautivar a un público que ríe de continuo con las ocurrencias y los oportunos gags que propone la agrupación josefina.
Los libretos de Fernando Rius y Julio Vázquez con la participación de Fernando Ulivi marcan uno de los puntos más altos de la murga que los proyecta con una espectacular interpretación, con arreglos y dirección escénica de Rodolfo Lacava, uno de los grandes directores carnavaleros de los últimos años.
Aunque pueda resultar prematura esta aseveración, no dudo encontrar a Rebeldes al cabo del concurso, en los puestos de mayor relevancia de la categoría.
Crazy´s
El cierre a cargo de parodistas Crazy’s dio plena satisfacción a la expectativa generada por la actuación de la gente de Fernando Couto. Con un gran plantel, con una muy buena puesta en escena responsabilidad de Ariel Calderelli interpretando un libreto chispeante e inteligente de Enrique Vidal, con arreglos corales de Jorge Aguiar y coreografía de Couto, Crazy’s resultó un cierre ideal para una gran etapa.
La actuación se basa en figuras de primera línea tal como resultó Núbel Espino, toda un notable aporte al Carnaval, que se jerarquiza cuando actores como en este caso, con una larguísima y brillante trayectoria asumen la responsabilidad de integrarse a la gran fiesta popular.
Compone un notable Quijote que secundado en forma brillante por Félix Correa como Sancho Panza, con muchos antecedentes de actuación juntos a nivel teatral, hacen de los intermedios como hilos conductores del espectáculo, una verdadera delicia.
Espartaco y John Lenon fueron las dos parodias interpretadas por Crazy’s ambas con gran nivel de eficacia en su resolución, notables.
Difícil es hacer distinción en las actuaciones ya que la plantilla de actores actúa en forma monolítica, como equipo. *
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