Carnaval por el mundo

Pachamama

Los bolivianos rendían ayer culto a la «Pachamama» (madre tierra en lengua nativa) con ritos ancestrales que consisten en ofrendarle bebida y comida en el último de los cuatro días de festejos populares del Carnaval. Indígenas, criollos, mestizos sin distinción de clase social, edad ni sexo se consagraron en toda la nación, paralizada y sumida en festejos populares desde la noche del viernes. El rito consiste, además de libar y comer hasta la saciedad, en satisfacer a la madre tierra enterrando fetos de llama u otros camélidos y roceando licor o cerveza. La «Pachamama» devolverá las ofrendas en términos de bienestar y riqueza y evitará que se consumen desgracias, según la tradición aymara y quechua. *

 

Agua y baile

Los tradicionales carnavales en el Perú se han concentrado en la zona andina, donde aún se conserva los juegos con agua y pintura, los espectaculares y coloridos corsos con disfraces de los personajes de la época. En tanto en Lima, los carnavales quedaron reducidos a los niños de sectores populares que juegan con agua y lanzan a los vehículos globos con aguas.

Cajamarca, noreste de Perú, se ha convertido en los últimos años en el centro carnavalesco del país y que en este año la lluvia no ha mermado el espíritu de la población que sale a las calles a lanzar agua a los transeúntes y a divertirse con el corso que estará presidido por la reina «Milagros I». En Ayacucho (surandino), el pueblo acostumbra a salir a las calles a danzar disfrazado, beber, lanzar agua durante todo el día. Además, existen concursos de bandas de músicos y danzantes provenientes de las diferentes comunidades ayacuchanas que arriban a la ciudad a demostrar sus habilidades. En la ciudad de Puno, los carnavales coinciden con las celebraciones en honor a la Virgen de la Candelaria, patrona de la ciudad, que concentra no sólo a los peruanos sino a los extranjeros que acuden a observar, bailar y a disfrazarse. Se convierte en la principal atracción turística del país. A más de cuatro mil metros de altura, desfilan agrupaciones representativas de todos los sectores de Puno, bailarines y músicos. *

 

«Steel band»

Las celebraciones de Carnaval en Trinidad y Tobago explotaron ayer en un abanico de colores cuando las calles de Puerto España fueron inundadas por los caravanas de disfraces, observadas por miles de asistentes de estas fiestas mundialmente famosas. Las comparsas recorrieron las calles con diversos disfraces, acompañadas por los ritmos cadenciosos que destilan las numerosas agrupaciones de «steel band» que animan las fiestas. El gerente de la Asociación Nacional de Bandas de Carnaval, indicó que existen 46 bandas inscritas para participar en los torneos para determinar qué comparsa será proclamada la mejor de este año. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje