Advertencia, películas malditas: tiene treinta segundos para dejar la sala.
En esta línea de pasar revista a lo más removedor del año no puede faltar la durísima realización del austríaco
Michael Haneke, La profesora de piano con una estupenda Isabelle Huppert en uno de los roles más difíciles que le hayan tocado encarar en la pantalla. Al igual que
Felicidad de Todd Solodonz, resultaron dos apuestas que radiografiaron el lado oscuro y perturbador de la condición humana. Continuando esta tendencia artística especial para incomodar espectadores desprevenidos, también
puede colocarse Solo contra todos de Gaspar Noé (un
desolador viaje a la brutalidad) y El río del taiwanés Tsai Ming-liang, otra mirada de doloroso pesimismo sobre el mundo y sus habitantes. *
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