FANTASMAS DE MARTE, DE JOHN CARPENTER

La niebla roja

Desde «La niebla» a «Fuga de New York», su trayectoria fílmica ha inundado la platea de sobresaltos. En este caso se juega al ejercicio de terror espacial, a modo de híbrido posmodernista, a pesar suyo.

La acción se ambienta en un no tan lejano año 2076 donde los humanos han colonizado Marte y la sociedad terrícola funciona a través de un sólido matriarcado. Bajo estas coordenadas, Carpenter contextualiza una historia de policías espaciales que van a buscar un peligroso fugitivo (Ice Cube) apodado «Desolación» y se encuentran con las desatadas fuerzas sobrenaturales del planeta rojo posesionadas en los obreros de una mina marciana. El resto — claro está– resulta previsible y anuda los destinos de una valiente teniente (Natasha Henstridge) con calificada científica (Joanna Cassidy) y el peligroso convicto en cuestión (obvio), para hacer frente a la venganza de estos espíritus encarnados.

A modo de guiñada cinéfila, varios amantes del subgénero podrán encontrar en Fantasmas de Marte reminiscencias de La noche de los muertos vivos, la Invasión de los cuerpos invadidos o –incluso– un reciclaje de Asalto al Precinto 13 del propio Carpenter. Pero esto no va a ser lo único que los seguidores del creador de Vampiros puedan hallar en este ejercicio de horror; también habrá lugar para una inefable comparación con la esencia del cine del Lejano Oeste y una suerte de humorada que cambia al «muchachito de la película» por una heroína al mejor estilo del personaje de Ripley interpretado por Sigourney Weaver en Alien.

Como en Fargo de los Coen, aquí también casi todos los hombres parecen incompetentes y esto podría ser una humorada transgresora de un director que, entre otras cosas, insiste en escribir su propia música para la banda sonora de sus largometrajes.

Una peculiar química que parece contagiar la propia atmósfera de lo que se relata mientras la hemoglobina corre desenfrenadamente por la pantalla.

Por supuesto que no resulta un largometraje memorable y casi podría decirse que sólo puede encontrar sustento en los fanáticos de un nombre que se ha convertido en objeto de culto para muchos. De todas maneras, en algunas escenas y ciertas rupturas menores del esquema narrativo clásico (que retoma secuencias para reordenarlas desde otro punto de vista en tiempos alternados), aparece ese toque distintivo que toma distancia de un artesano común. Varios incondicionales del celuloide podrán reconocerlo y disfrutarlo. *

FANTASMAS DE MARTE. Escrita, dirigida y musicalizada por John Carpenter. Con Ice Cube, Natasha Henstridge y Joanna Cassidy.

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