BACTERIA

Gusto metálico

Escuchar el debut discográfico de Bacteria genera varias sorpresas. La primera y más obvia es para alguien no habituado al heavy metal más radical. Tal vez el sonido demoledor y agresivo del trío le parezca más cercano al ruido que a la música (categorías ambas bastante subjetivas). Otra sorpresa es que esta es «la» banda de Francisco Fattoruso conocido por parte del público por ser el bajista del Trío Fattoruso, junto a su padre Hugo y su tío Osvaldo. La tercera sorpresa y la más importante es, más allá de gustos, el sonido de Bacteria y la técnica de sus músicos, que logran en este disco debut no tener nada que envidiarle a ejemplos extranjeros del estilo. Su música además, si bien tiene influencias muy notorias (Pantera, Fear Factory, Sepultura), insinúa una veta personal que merece atención.

–¿Cuál fue la génesis de este disco?

–Rodolfo Sayagués: No nació con un criterio específico. es un compilado de temas desde el 98 hasta hoy. Hay temas grabados en distintos momentos. En un principio iba a ser un demo. Terminó siendo un disco por el largo y porque vimos que era bastante completo.

–¿Cuál es la explicación de que un grupo en el sur de Sudamérica haga heavy metal?

–Rodolfo Sayagués: No es tan extraño. En proporción ha habido más grupos de rock pesado y heavy metal en el Río de la Plata que en otros lados. Parece que surge naturalmente en Argentina y en Uruguay tocar música agresiva. En el caso nuestro, desde chicos, fue la música que más nos tocó y que nos salía hacer. Puedo tocar otro tipo de cosas, pero no me satisfacen tanto y no siento que sea parte de mi personalidad. Para tocar otra cosa me pondría una careta.

–Santiago Juan: Hay mucha gente que se identifica con el metal, porque pasa mal. No estoy hablando de temas económicos o sociales, sino que está descontenta con situaciones de cualquier índole. No es una identificación por las letras, sino por el sonido.

–R.S: Esta música es popular entre los adolescentes hasta cierta edad. El adolescente tiene necesidad de descargar su ira. El metal satisface necesidades de ciertas personas.

–¿El género no cae en ciertos estereotipos?

–RS: Hubo bandas que marcaron corrientes dentro del metal, que todos siguieron. Mi idea es hacer algo original, no en el sentido de algo que no haya hecho nadie, sino por el lado de ser auténtico.

–SJ: Está el estereotipo. Incluso hay muchas subcategorías dentro del género y todas tienen su estética. Ves las tapas de los discos y hasta tienen la misma tipografía. Pero más allá de eso, lo que se nota es lo que se escucha.

–Una de las cosas que llama la atención dentro del género es que existe una especie de Internacional del Metal. Para un seguidor del estilo no importa demasiado que Bacteria sea una banda uruguaya…

–RS: El sentimiento que trasmite, por ejemplo, una banda como La Vela Puerca, si vivís en Estados Unidos no te llega, porque nunca te tomaste un vino en la calle, ni estuviste en un lío con la Policía en un partido de fútbol. En cambio el metal toca la parte de la agresividad y la ira, la necesidad del ser humano de descargar sensaciones fuertes y eso lo tiene cualquier persona en cualquier parte del mundo.

–SJ: Hay un lazo entre alguien que escucha metal en Tailandia y otro que lo haga en Uruguay. Cosa que no existe con dos fans de los Backstreet Boys, por ejemplo.

–RS: Nadie va a escuchar metal ocasionalmente. El que lo escucha es porque se interesó.

–Pese a todo hay algo en Bacteria que suena uruguayo.

–RS: Tal vez sea inevitable y me alegra que sea así. No hay nada pensado a priori, para que le guste a unos u otros. Lo que se escucha es lo que salió.

–¿Por qué es tan difícil tener continuidad en las actuaciones?

–SJ: Si uno se lo propone puede tocar cada quince días. Pero el círculo de público es muy reducido y la gente va a escuchar siempre los mismos temas.

–RS: Es que aunque no parezca el mercado del rock está saturado en Uruguay. Porque ha habido momentos en que en un fin de semana hay cinco espectáculos diferentes de rock. Y no hay público para tantos espectáculos. Sobran grupos, pero faltan bandas con calidad. También sobran lugares. Con dos lugares que haya para tocar es suficiente.

–A mucha gente le puede llamar la atención que el cantante y bajista de la banda sea Francisco Fattoruso

–RS: Lo que sucede es que el trabajo de Francisco es ser bajista, tocó con Ilya Kuriaki y toca con su padre y su tío (el trío Fattoruso). Es lo mismo que otro integrante de una banda que trabajase en un diario.

Como no es mi trabajo ser músico, toco con las bandas con las que disfruto tocar. *

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