Se estrena "El hijo de la novia", una historia de trazo agridulce
La película, dirigida por Juan José Campanella y producida por Adrian Suar, narra la historia de Rafael Belvedere (Ricardo Darín), quien no está conforme con su vida, ya que no puede tomar contacto con sus propia vida, nunca tiene tiempo. Por eso, como tantos otros rioplatenses, se aferra al zapping y se consuela con los viejos capítulos de su serie preferida: «El Zorro».
A los 42 años, este desencantado hombre no se parece en nada a su héroe de ficción. Han quedado atrás aquellos años de su infancia en que vestía de capa, antifaz y jugaba a ser la personalidad secreta de don Diego de la Vega.
Hoy, la realidad de Rafael es bastante más compleja. No alcanza las expectativas de nada ni de nadie, no tiene ideales, vive recluido en el restaurante fundado por su padre (Héctor Alterio), carga con un divorcio y no se ha tomado el tiempo suficiente para ver crecer a su hija.
Este hombre maduro al borde del paroxismo, no tiene amigos y prefiere eludir un mayor compromiso con su novia (Natalia Verbeke). Además, hace más de un año que no visita a su madre (Norma Aleandro), que sufre de una grave enfermedad y está internada en un geriátrico.
Una serie de acontecimientos obligan a Rafael a modificar el curso de su vida. Así, tomará en cuenta la posibilidad de vender el restaurante familiar, se reencontrará con un viejo amigo de la infancia (Eduardo Blanco), que pese a cargar con una tragedia personal, le ayudará de una manera muy particular a reconstruir su pasado y recuperar su presente.
Entre sus nuevos proyectos, el protagonista ayudará a su padre a casarse con su madre por la iglesia, lo que es un viejo sueño de ambos. Hacía tiempo que Juan José Campanella y Fernando Castets –coguionistas de El mismo amor la misma lluvia y Culpables–, estaban obsesionados por narrar la historia de un personaje disconforme, que cargara con varios fracasos y sueños postergados.
Así nació esta historia bien cotidiana con personajes comunes, que son argentinos pero bien pueden ser uruguayos, porque, de un modo u otro, reflejan los rasgos más característicos de la cultura rioplatense.
La película divierte pero también hace reflexionar, a veces emociona pero también puede convocar las lágrimas, con un reparto que reúne a figuras talentosas y muy conocidas en nuestro país como Ricardo Darín, Héctor Alterio y Norma Aleandro. *
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