Se avecina el Episodio II de la segunda trilogía de "La guerra de las galaxias"
La guerra de los clones así se llama esta nueva secuela de un proyecto pensado por su creador como una nonalogía –será presentado en las salas cinematográficas norteamericanas en los primeros meses del año próximo, para un público seguramente ávido por «evadirse» imaginariamente hacia otras galaxias, para espantar los ominosos fantasmas de un tercer milenio cargado de angustias, tensiones y tragedias colectivas.
La fantasía, el mito, aquello que trasciende a las pragmáticas fronteras de la realidad, han sido eficaces mecanismos utilizados por el ser humano desde tiempos inmemoriales para huir, aunque más no sea en el ilimitado universo de su imaginación, a las angustias que le ha provocado, en todas las épocas, su propia existencia. Por ese motivo, resulta plausible apelar a la fantasía, en momentos en que el mundo se ve disgregado por el horror de un nuevo y despiadado conflicto bélico, que enfrenta dos concepciones ideológicas y culturales absolutamente antagónicas, pero con rasgos comunes, como la intolerancia y el fundamentalismo religioso o económico. Ambos bandos reivindican que su interpretación del mundo es la única válida, con lo que justifican el exterminio de toda eventual disidencia.
La nueva galaxia
De esta manera, Episodio II: la guerra de los clones, próxima integrante de la saga de la Guerra de las Galaxias, que comenzó en 1977 con la película del mismo nombre, continuó en 1980 con El imperio contraataca y tres años después con El regreso del Jedi, para ser retomada por George Lucas en el año 1999 con Episodio I, parece un filme más que oportuno.
Cronológicamente, Episodio II se desarrolla antes de la famosa trilogía, y sería –en cierta forma– la continuación de Episodio I.
Como recordará el lector, Episodio I: La amenaza fantasma, relataba la juventud de algunos de los conocidos personajes de la saga, como Obi Wan Kenobi, y el joven Anakin Skywalker, quien luego se convertiría en el despiadado y malévolo Darth Vader. Tanto el rodaje como el argumento del filme se mantienen envueltos en el mayor secreto posible, situación que, claro está, no hace más que alimentar la imaginación y la expectativa de miles de fanáticos alrededor del mundo. Por el momento, una de las pocas informaciones que han trascendido sobre esta enigmática película, es su probable estreno en Estados Unidos a principios de 2002.
Corría la década del 60, cuando el por entonces joven George Lucas se desempeñaba como asistente de producción del maestro Steven Spielberg, experiencia que constituyó un verdadero punto de inflexión en su vida y en su futura carrera cinematográfica. Años después, el propio Lucas reconoció la importancia de todo lo aprendido junto al gran creador, aunque posteriormente trabajó también como asistente de otro «monstruo sagrado» del séptimo arte como es Francis Ford Coppola.
Pero fue en 1962, cuando Lucas sufrió un accidente que cambiaría su filosofía de vida por completo. Se encontraba en aquella época estudiando teatro, y viajando por la ruta para suplantar a un escenógrafo enfermo, otro coche impactó al suyo en medio del camino. El pequeño automóvil de Lucas volcó y dio algunas vueltas por el aire antes de caer.
Lucas se salvó milagrosamente y en el lugar mismo del siniestro tuvo una revelación, una nueva visión del mundo, del destino, del poder de la voluntad, que en un primer momento bautizó como «La Fuerza». El germen de lo que luego sería la famosa trilogía comenzó lentamente a tomar forma en su cerebro y fina sensibilidad. En un principio, no tenía claro en qué consistía, lo que sí supo, casi de inmediato, es que la fuerza del bien, o como él la denominó, » La luz», debía vencer.
Comenzó a trabajar arduamente en su idea, hasta que logró escribir un guión de 500 páginas, que en un principio fue rechazada por más de un estudio de Hollywood. La Universal Pictures, por ejemplo, fue una de las que rechazó el guión, pero finalmente la 20th. Century Fox aceptó la historia, que debió ser dividida en tres partes. Lucas comenzó, de inmediato, a dirigir la primera.
La trilogía original
En 1977, se estrenó La Guerra de las Galaxias, que fue el título inaugural de la exitosa saga. El filme costó casi 10 millones de dólares, llevó 550 efectos especiales y fue un suceso total de taquilla, llegando a recaudar alrededor de 600 millones de dólares.
Esta primera parte se ambienta, como dice al principio del filme, «hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana».
Narra la historia de la lucha entre dos fuerzas opuestas: el Bien, representado por un grupo rebelde, y el Mal o «lado oscuro de la Fuerza», encarnado por el malvado Imperio Galáctico, liderado por el temible y sanguinario Darth Vader.
El clásico rol del héroe, imprescindible en estas aventuras, lo asume Luke Skywalker, intrépido piloto cuya misión es proteger a la Princesa Leia Organa, quien tiene en su poder los planos de la más poderosa arma de Darth Vader. De Leia y de Skywalker depende el futuro de la galaxia.
Esta película exhibió efectos especiales inusuales para a la época, aunque no contaba obviamente con los medios de los cuales se dispone hoy en día.
Cada escena se diseñó primero mediante un dibujo, lo que comúnmente se llama «Storyboard», y que es una especie de boceto que incluye el fondo de la escena, todos los elementos que la compondrán, la posición de las luces, las cámaras etc.
Luego, se compone la escena en fondos que fueron previamente fijados en pantallas de computadora. Para todas las naves se utilizaron maquetas, incluso para las impresionantes batallas espaciales. En 1980 se estrenó El Imperio Contraataca, que continuaba la historia original.
Esta segunda parte costó un poco más que la primera, 25 millones de dólares, y recaudó algo más de 400 millones de dólares. Contaba con 763 efectos especiales. En este caso, Lucas decidió confiar la dirección a Irvin Kershner, pero se comenta que ejerció gran parte del control de la historia.
En 1983, nuevamente bajo la atenta mirada de Lucas pero dirigida esta vez por Richard Marquand, se presentó la tercera parte de la primera trilogía, El regreso del Jedi.
Con los años, la saga original de este ambicioso proyecto cinematográfico llegó a convertirse en verdadero objeto de culto dentro del género de ciencia-ficción.
En 1999, en las postrimerías del siglo XX, George Lucas se propuso exhumar algunos de aquellos entrañables personajes y creó una película llamada Episodio I, que narra los años previos a los acontecimientos relatados en las tres anteriores.
El proyecto original del inquieto realizador es construir una nonalogía, en la cual la trilogía de La Guerra de las Galaxias quedaría en el medio.
Los otros seis episodios relatarían los años anteriores, los tres primeros, y los posteriores los tres últimos.
A pesar de que por el momento se desconoce el contenido del Episodio II, se presume que retomará –sin duda alguna– el esquema de la clásica aventura espacial que Lucas demostró manejar tan sabiamente. *
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