Empresas discográficas quieren entrar a tu PC y borrar tus MP3
Luego de lograr que Napster se convirtiera en un proveedor de música paga (estrados judiciales mediante), ahora lanzaron su última propuesta: filtrar en la ley antiterrorista norteamericana un dictamen que le permita «hackear» las PCs hogareñas para borrar archivos MP3. Esta ley, conocida como USA Act, fue impulsada por el presidente George Bush luego de los atentados del 11 de setiembre para ayudar a la lucha contra el terrorismo, y facilita la intercepción de teléfonos y la vigilancia de Internet
La Recording Industry Association of America (RIAA) busca un dictamen judicial que le permita «hackear» computadoras para poder borrar todos los archivos MP3 de video y libros que los usuarios tengan almacenados en su disco rígido. La RIAA (www.riaa.org) intentó introducir esta cláusula, que atenta claramente contra la libertad individual y el derecho a la privacidad, en su propuesta de enmienda a la ley de lucha contra el terrorismo.
«Si sabemos que alguien está operando un servidor y poniendo música pirateada, podríamos intentar tomar medidas para evitar que suban o transmitan esos documentos a los servidores», señaló Mitch Glazier, vicepresidente de la RIAA.
La propuesta ya fue condenada por Marc Rotenberg, director de Electronic Privacy Information Center (www.epic.org) y Peter Swire, asesor legal del ex presidente Bill Clinton durante su segundo mandato y actual profesor de la carrera de abogacía de la Universidad de Ohio, Estados Unidos.
«Este método permitiría un ataque deliberado por parte de quien posee los derechos de autor contra quien los infringe», declaró. Y R. Polk Wagner, docente de la Universidad de Pennsylvania, quien realizó una de las preguntas clave: «¿Qué ocurre si, al borrar los archivos de audio y video, el disco rígido de esa máquina queda dañado de manera irreparable?» También cabe preguntarse qué ocurre si mediante este programa las empresas pueden acceder a otro tipo de información almacenada en los discos duros.
USA Act
Con 339 votos a favor y 79 en contra, la Ley USA Act fue aprobada por el Congreso de los Estados Unidos el 11 de octubre, precisamente un mes después de los atentados contra Nueva York y Washington. Fundamentalmente, la norma facilita la intercepción de teléfonos y la vigilancia de Internet, en función de la lucha que la administración Bush está librando contra el terrorismo tras los ataques al World Trade Center y el Pentágono.
Por eso, lo sorprendente no es el pedido de la industria discográfica que pretende cortar el inconmensurable flujo de archivos MP3 que circulan por Internet (y que, según sus ejecutivos, implican millonarias pérdidas económicas y violan las leyes de propiedad intelectual), sino el contexto en el que intenta «filtrarla». Vale la pena señalar que Napster, el famoso sistema de software que, hasta julio de este año, permitió intercambiar MP3 de manera gratuita por medio de un sistema de interfases, planea despedir a 16 de sus 104 empleados, preparando el terreno para su relanzamiento, que incorpora el sistema de suscripción.
La transformación de Napster en un servidor pago potenció, sin embargo, a otros programas que sin tener un servidor central facilitan la distribución de archivos entre usuarios de Internet. Programas como Ka Zaa (o su versión estadounidense Morpheus), Gnutella, o iMesh, se desarrollaron vertiginosamente en los últimos meses y ya permiten no sólo el intercambio de MP3 sino también de documentos, programas, videos e imágenes. *
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