LIBROS

Valer la pena

HUGO ACEVEDO

 

Construida como un discurso, la poesía es capaz de recrear la utopía y los sueños deliberadamente amputados por los apócrifos profetas del desastre, que intentan vanamente convencernos de que la historia está clausurada y las ideologías han muerto.

El escritor argentino Juan Gelman, con quien los uruguayos hemos compartido en los últimos tiempos el trauma común de los desaparecidos y la emergencia de conquistar la verdad, es hoy –sin dudas– un auténtico paradigma de las letras hispanas.

Su estilo transgresor, desafiante y comprometido, lo ha transformado en un referente insoslayable de varias generaciones, porque su trabajo tiene la intransferible impronta de la ética.

Su vasta producción recupera el compromiso de la literatura con valores insoslayables, como la justicia social y la necesidad de construir un nuevo modelo de convivencia nutrido en el pensamiento humanista.

La obra de Gelman es, en efecto, una mixtura entre la palabra solitaria y el alarido colectivo, en un diálogo permanente entre la estética de las formas y los paisajes cotidianos.

«Valer la pena», su último libro de poesía aún no editado en nuestro país, recoge los últimos cinco años de creación del poeta, que emergen impetuosamente en este primer año del tercer milenio que ya fenece, en un parto esencial y –como es habitual– firmemente comprometido con la realidad.

Desafiando la habitual rigidez de las formas, el autor ensaya una escritura heterodoxa y rupturista, que interpela intensamente a la historia, al pasado, al presente y quizás hasta al futuro.

Gelman transita por los pretiles de la palabra sin temor a precipitarse al vacío, en la medida en que siempre colma los insondables abismos del alma de contenidos e intensas sensaciones.

Más allá de la metáfora, todo su discurso literario gira en torno a la peripecia humana, soslayando deliberadamente todo apunte complaciente.

En ese contexto, se interna en los laberintos de la memoria, para recuperar miles de imágenes que dispara sobre el lector, transformándolas en vivencias recreadas y recuperados fragmentos de la realidad.

Ensayando una radiografía de los escenarios cotidianos que hace añicos las coordenadas de la ficción, el autor propone diversas lecturas de la aventura humana: una niña que pide un café, un abuelo abrumado por la nostalgia, unas tumbas cavadas en el agua, la sombra mordida por los perros, las angustias del arrabal, el universo alumbrando el umbral de la casa, el ser amado que convierte a la humillación en asombro y hasta el poeta transformado en privilegiado intérprete de los sentimientos humanos.

De la vida a la muerte pasando por todas las estaciones humanas, Juan Gelman se aboca a la compleja exploración del alma humana atribulada por la falta de respuestas en un mundo cargado de más incertidumbres que certezas.

Sin abandonar su lenguaje poético y la belleza expresiva que caracteriza a su escritura, el autor argentino denuncia la injusticia social, la miseria, la marginación, la soledad, la indiferencia y el silencio cómplice de quienes procuran ocultar lo inocultable y justificar lo injustificable.

Aunque es sin dudas un enamorado de la palabra, Juan Gelman no cede a los cantos de sirena de la mera contemplación de la forma poética. Rasga la epidermis del alma humana, para recrear la reflexión como herramienta indispensable de interpretación de las emociones.

En «Valer la pena», el poeta captura en su verso la universal rebeldía de la palabra que desafía a la resignación, asumiendo que el oxígeno de la vida sigue siendo, como siempre, la utopía.

Para Gelman, que sueña despierto y naturalmente no renuncia a ese propósito, los universos oníricos tan habituales en la literatura mítica son los propios territorios de la cotidianidad.

Así, construye un discurso que resulta tan transgresor como despiadado, en la medida en que transita sin eufemismos por los paisajes del dolor y la angustia, sin soslayar –naturalmente– al placer, el amor y la ternura.

«Valer la pena» nos confronta a una experiencia de lectura infrecuente, en la medida en que la poesía no es ciertamente una escritura de fácil digestión.

Juan Gelman ratifica, en este nuevo trabajo, su indudable oficio para construir un vasto registro poético, para lo cual se nutre de la única materia prima insustituible: la emoción.

(Editorial Seix Barral)

 

El evangelio según San Dinero

Esta nueva reedición corregida del controvertido libro del psicólogo uruguayo Gustavo Ekroth, definido por el propio autor como «una guía práctica hacia el éxito y la prosperidad a pesar de los tiempos que corren», no puede ser más oportuna.

A partir de la exitosa publicación de «La locura uruguaya», que en su tiempo se transformó en un suceso editorial, Ekroth aportó una visión diferente de nuestra siempre compleja idiosincrasia. Esta obra, más allá de la polémica, nos permitió redescubrirnos en más de un sentido.

«El evangelio según San Dinero» aporta un perfil también osado y original sobre las conductas humanas, en relación a un elemento de la vida cotidiana que a menudo identificamos con la felicidad: el dinero.

En esta suerte de manual de autoayuda, el autor revela –con una escritura impregnada de humor– nuestra recurrente tendencia a la culpabilidad, el desorden y el fracaso.

En este libro, Gustavo Ekroth demuestra ser un inteligente observador de los comportamientos humanos, a través de una reflexión afinada pero no exenta de sarcasmo.

El trabajo analiza todas los conceptos asociados al dinero: la abundancia, el ahorro, el trabajo, el poder y el éxito, entre otros.

Con trazo desenfadado, el escritor decodifica muchas de las obsesiones más recurrente en relación a este fenómeno, en tiempos de bolsillos cada vez más vacíos y deudas impagables.

(Editorial Fin de Siglo)

 

Aurelia Vélez, la mujer que amó a Sarmiento

La autora Araceli Bellotta asume la compleja escritura de una nueva biografía de Aurelia Vélez, corregida y ampliada por profusa información y documentos recopilados luego de la aparición de la versión original, cuando todavía la historia argentina ignoraba su nombre. Hoy, esta mujer ocupa su espacio junto al escritor y político Domingo Faustino Sarmiento, el hombre al que amó durante treinta años.

En este libro, Aurelia Vélez descubre a un Sarmiento tierno y seductor, enamorado de la naturaleza y dueño de un humor particular.

Araceli Bellotta supera los límites del mero género biográfico, ofreciendo un retrato humano intenso y entrañable.

Aunque la autora naturalmente no soslaya los indispensables apuntes históricos para situar adecuadamente a sus personajes en su tiempo, el énfasis de su pluma reside   particularmente   en la peripecia afectiva y emocional.

(Editorial Sudamericana)

 

La conjura de los dioses

La autora uruguaya Ana Mola se aventura nuevamente en los siempre sinuosos territorios de la poesía, asumiendo que el desafío es descubrir las entrañas del alma a través del verso.

Mola se lanza a la aventura de escribir, como un indispensable ejercicio de catarsis emocional.

«Escribir como un sortilegio; como un rito para evadir los sinuosos caminos hacia la locura…», afirma la escritora en un tramo de su trabajo, proponiendo reflexionar acerca del poder de la palabra y la gratificante experiencia del parto creativo.

Ana Mola teje una intensa trama con las emociones humanas, transitando a través de los cada vez más ignorados territorios líricos.

(Edición de la autora)

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