Lo múltiple en lo uno
JORGE ARIAS
La obra cuenta con dirección del autor y actuación de Ernesto Laiño, Juan González Urtiaga y Federico Galemire. Cerchiaro (Montevideo, 20 de mayo de 1944) tiene una única obra anterior «¿Y ahora, qué?», estrenada en la sala 2 del Teatro Circular el 12 de setiembre de 1992.
Cerchiaro cursó estudios de teatro en la Escuela Municipal de Arte Dramático, fue actor de teatro («Viaje hacia la costa», de J. R. Young; «Crónica de la espera» de Carlos Manuel Varela; «El caso de Martha Stutz» de Javier Daulte; «El elogio de la nieve» de Jorge Burel) cine y televisión (ciclo «Así vive mi ciudad» en canal 5; «Teatro de Cámara», en Canal 10), autor dramático («¿Y después qué?», con su dirección, en el Teatro Circular, 1992).
Fue empleado de Ancap y del Banco de Previsión Social, fue dirigente gremial, vendedor de terrenos en San Francisco de Piriápolis, así como de automóviles y motocicletas, vivió en Buenos Aires y en España; y hace veinticinco años, con Ernesto Laiño y Juan González Urtiaga, con quienes se reencuentra ahora para «Tiempo compartido», puso en escena en el Teatro Discépolo de La Plata, provincia de Buenos Aires, «Amorpordecir» un collage de poemas.
Dirigió en el teatro «El Vitral» de Buenos Aires «Y la violencia todavía», sobre «Carta abierta a Buenos Aires violento» de Eduardo Gudiño Kieffer. Es hoy funcionario del Poder Legislativo desde 1985, y trabaja en clínicas de «Libre expresión» con niños del Iname. No es de extrañar que su espíritu múltiple, inquieto y trashumante lo llevara, en setiembre de 2000, hasta Budapest, en Hungría.
Antes del estreno de «Tiempo compartido (Apart Hotel)» tuvo con LA REPUBLICA el siguiente diálogo.
–¿Se define como autor dramático?
—Me defino como un trabajador de teatro. No sé si soy autor, si soy director o si soy actor. Digo sí que en esto («Tiempo compartido») pongo todo mi empeño; si el público se emociona me doy por satisfecho.
–¿Qué nos adelantaría de «Tiempo Compartido (Apart Hotel)»?
—Así como «¿Y ahora qué?» arrancó de unos sucesos en el Iname de Treinta y Tres, esta obra, como la anterior arranca como un apunte sobre personajes de nuestra vida cotidiana. Hay dos personas que comparten un sótano de una pensión (Ernesto Laiño, Juan González Urtiaga); son dos seres muy distintos que nada tienen que ver uno con otro salvo que ambos son prácticamente marginados. Aparece un tercero, un chico del Interior (Federico Galemire), que quiere probar suerte en Montevideo, estudiar periodismo y Ciencias de la Comunicación; es una experiencia del chico que no resulta. Es una obra realista; en relación a «¿Y ahora qué?» tiene una cuota de grotesco y de humor tragicómico que aquélla no tenía.
–¿Quiénes fueron sus maestros en teatro que más lo influyeron?
–He recibido como formación, para mí decisiva, la de José Estruch en la Escuela Municipal de Arte Dramático durante dos años. Recuerdo que él nos decía cuando lo consultábamos sobre alguna actuación: «Hazlo; si es verdad, hazlo». Entre los autores, Bertolt Brecht, Roberto Cossa y Mauricio Rosencof. Como espectador me gusta más el cine, el neorrealismo italiano, como «Ladrones de bicicletas»; de los últimos filmes, «Todas las mañanas del mundo» y «La eternidad y un día». Leo mayormente autobiografías de directores de cine, más que obras de ficción.
Para Jorge Cerchiario tenía un sentido simbólico, que se iba a revelar más tarde, el comienzo de su carrera de actor en el Teatro del Círculo. Así como se reencontró con Laiño y González Urtiaga para esta obra, luego de veinticinco años, Jorge Cerchiaro reencontró al Iname, que estuvo cerca de los orígenes de su primera obra, en su empleo actual, donde algo hay, por lo demás, de actuación y personificación. Es posible que sus laberintos, que lo llevaron el año pasado a Europa del Este, lo hayan acercado a su centro, al tema de «Tiempo compartido (Apart Hotel)». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad