La música de Los Olimareños
Pepe Guerra junto a Braulio López durante años, y aun cuando debieron marchar al exilio, alcanzaron una dimensión artística insospechada y de formidable repercusión y prestigio internacional, y prácticamente bajo la tutela de los entrañables Ruben Lena y Víctor Lima, el dúo tuvo una convivencia compositiva y expresiva de alta incidencia y solvencia.
Los Olimareños con 44 discos editados recorrieron el mundo entero y obtuvieron innumerables discos de oro y platino. El grupo ya no existe, cada uno sigue recorriendo la senda de la canción popular de manera individual, pero permanece vivo en la memoria colectiva de todos los uruguayos como un punto referencial.
Más que un conjunto de canto popular, sigue siendo un fenómeno social irrepetible. En la etapa más dura del país, a partir de 1973, Los Olimareños fueron prohibidos, pero sus canciones permanecieron porfiadamente en los labios de la gente, tanto en los centenares de miles de uruguayos que emigraron como en los que se quedaron.
Tras la disolución del dúo, Braulio López ha dicho: «Nosotros fuimos la primera piedra del canto, junto a otros que surgieron fuimos los primeros que escarbamos para que Uruguay cantara más sus cosas, que las había, pero estaban subterráneas… No creo que Los Olimareños se terminen aunque hayamos dejado de cantar, porque la gente los recogió en su memoria y van a quedar para siempre acá en el Uruguay».
Por su parte, Pepe Guerra afirmó: «Los Olimareños valen por lo que cantan, por lo que hicieron, por su trayectoria, por el buen gusto para elegir su repertorio y porque las voces se amalgamaban bien.
En último caso por un misterio indescifrable. La gente sigue escuchando a Los Olimareños a través de los discos y lo que hay que cuidar es lo que generaron, lo que aportaron a la música popular, lo que significaron».
Lo cierto es que tanto Pepe como Braulio son un pedazo enorme de un modo del ser y estar uruguayos. Con una estética que se ha nutrido considerablemente de los modos y quehaceres del cancionero o mapa de la música popular contemporánea y latinoamericana, Los Olimareños se reconocen por su cuidada arreglística y por ese equipaje de cuño coral que le proporcionó su santo y seña o más concretamente su identidad.
En este disco que llegará mañana a sus manos se podrán escuchar canciones que le marcaron el camino a varias generaciones de uruguayos con la forma de andar y de decir de Los Olimareños; tanto así que sus obras han sido recogidas por otras voces, esas que forman parte de este fonograma titulado La música de Los Olimareños y que contiene una docena de ellas: «Por el Paco Bilbao», «Isla Patrulla», «Los orientales», «Pobre Joaquín», «Milonga del fusilado», «Del Templao», «A Don José», «Rumbo», «A Simón Bolívar», «La ariscona», «De cojinillo» y «En medio de aquella maravilla».
En esta sociedad «globalizada» del siglo XXI, el olvido, en el caso de las canciones de Los Olimareños, no existe. *
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