Una programación que abarca todos los gustos
En 1999, Columbia Pictures cumplió 75 años. Fue uno de los primeros estudios que surgieron poco antes de la aparición del sonido para convertirse en la nueva MGM o Paramount (el otro fue Warner Bros). La imagen de Columbia durante sus primeros 30 años de existencia está inseparablemente ligada a la de Harry Cohn, arquetipo del magnate de Hollywood; junto a su hermano Jack, que se ocupaba de la distribución desde la oficina del estudio en Nueva York, lograron que Columbia, fundada en 1924, sobreviviera victoriosa a los duros años de la llamada «Depresión».
Su primer gran golazo fue Lo que sucedió aquella noche, de Frank Capra, la primera película en ganar los cinco principales premios Oscar (mejor película, director, actor, actriz y guión). El estudio es frecuentemente recordado sólo por sus producciones de grandes presupuestos, las cuales fueron realmente raras. De hecho, sobre todo en los años 30, Columbia se dedicó a producir westerns de clase B, seriales y cortos para mantener la rentabilidad. No fue lo único que hicieron, claro, pero la costumbre de las series se hizo popular con el paso de los años, y así desarrollaron, entre otras, las de Los tres chiflados, que fue un éxito primero en cines y después en televisión.
La estrella indiscutida de Columbia fue Rita Hayworth, con quien Harry Cohn estaba obsesionado al borde de la manía, pero por las producciones del estudio desfilaron otros grandes nombres como los de Clark Gable, James Stewart, Humphrey Bogart, Marlon Brando, Kim Novak, Burt Lancaster y Deborah Kerr.
Con el paso de los años se sucedieron otros directores, algunas crisis económicas y nuevas subsidiarias como Tri-Star Pictures. En 1989, la compañía fue adquirida por el conglomerado japonés Sony y, en 1991, cambió oficialmente su nombre por el de Sony Pictures Entertainment. Sin embargo, sigue siendo Columbia y su célebre sello de muestra de ello al comienzo de cada película.
Sólo las dieciocho películas que integran este ciclo ganaron entre todas treinta y siete premios de la Academia, cuatro de ellas a mejor películas (casi todas estuvieron nominadas). Ellas son: Lo que sucedió aquella noche y Caballero sin espada, ambas de Capra; Nunca tendrás un centavo, de Sidney Lanfield (en doble programa con un documental sobre Los tres chiflados; Sahara, de Zoltan Korda; Gilda, de Charles Vidor; Nido de ratas, de Elia Kazan; Picnic, de Joshua Logan; Melodía inmortal, de George Sidney; Agnes de Dios, de Norman Jewison; La caída de un ídolo, de Mark Robson; El puente sobre el río Kwai y Lawrence de Arabia, ambas de Lean; La jauría humana de Arthur Penn; Las montañas de la luna, de Bob Rafelson; Nuestros años felices, de Sydney Pollack; Expreso de medianoche, de Alan Parker; La esperanza y la gloria, de John Boorman; y Tiempos de gloria, de Edward Zwick.
Hedy Lamarr: adiós a la diva
Había nacido en Austria hacia 86 años, bajo el nombre de Hedwig Eva María Kiesler, y fue una de las bellezas más impresionantes del Hollywood de los años 30 y 40. Hedy Lamarr fue hallada muerta en su casa de Orlando, Estados Unidos, el martes 18 de enero.
Nunca fue una gran actriz, pero supo convertirse en estrella a partir de 1933, en que apareció desnuda en la película checa Extasis. Arribó a Hollywood en 1938, donde participó, entre otras producciones, en Argelia, de John Cromwell (su debut estadounidense) y en Sansón y Dalila, de Cecil B. De Mille, donde compartía cartel con Víctor Mature (quien falleció en agosto de 1999, con pocos meses de diferencia). Ambas películas forman parte de este díptico en homenaje a la actriz.
Dicen que fue la primera opción del productor Hal Wallis para interpretar el rol de Ilsa en Casablanca, hasta que apareció Ingrid Bergman y el personaje y la película se convirtieron en leyenda.
La Dolce Vita: 40 años después
El sábado 5 de febrero, mediante la proyección de una copia restaurada, se celebraron en Roma los 40 años del estreno de uno de los títulos emblemáticos del cine italiano.
Dirigida por el maestro y poeta de la imagen Federico Fellini (1920-1993), La dolce vita es una visión humorística y oscura de la vida en Roma durante los años 50 y 60. Muchos de los personajes más característicos de la ciudad se vieron reflejados en su momento en una película que, a su modo, fue tan revolucionaria como lo había sido El ciudadano en 1941. Ofrece, además, algunas de las escenas más recordadas del cine italiano, como esa despedida final de Marcello Mastroianni, el periodista a través de cuyos ojos es contada la historia del filme. Cine Universitario se suma a este cumpleaños.
Cercano mundo salvaje
Este breve ciclo se propone repasar algunos ejemplos de cómo el cine ha abordado la relación de los animales salvajes con esa otra especie quizá más peligrosa: el hombre. Los títulos son: Una leona de dos mundos, de James Hill; El oso de Jean-Jacques Annaud; Cujo, el perro salvaje, de Lewis Teague; y La gran aventura de Panda, de Christopher Cain. Es notorio que los títulos se encargan de informar qué clase de animal protagoniza cada película.
Cine para rever
Las revisiones de este mes abarcan el testamento artístico del maestro Akira Kurosawa (Madadayo); la crónica sobre inmigración cubana en Madrid de Manuel Gutiérrez Aragón (Cosas que dejé en La Habana); y la humorada agridulce de Claude Chabrol (No va más).
Puestas al día
Las de marzo comienzan con la comedia hollywoodense El director chiflado, e Frank Oz, y La adaptación de Oscar Wilde hecha por Oliver Parker en Un esposo ideal. Siguen con el terror apocalíptico de El día final, de Peter Hyams; el drama de época Anna y el rey, de Andy Tennant; el conmovedor retrato de las hermanas Hilary y Jackie, de Anand Tucker; el vértigo asombroso de Martin Scorsese en Vidas al límite; el debut de Antonio Banderas como director en Locos en Alabama; y finalmente, una nueva aventura de James Bond (El mundo no basta, de Michael Apted).
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