Y se acabó la diversión
Los organizadores de la ceremonia anunciaron el lunes, a sólo 22 días del evento, su decisión de trasladarlo a Los Angeles, California, al considerar que las autoridades municipales de Miami no ofrecen garantías para su seguridad.
La discordia se ha basado en la nominación y posible asistencia de varios artistas de Cuba, como Francisco Céspedes, Chucho Valdés, Issac Delgado, Celina González y Reutilio y Omara Portuondo.
El director ejecutivo de los Grammy Latinos, Michael Greene, se quejó de que se estuviera permitiendo a grupos anticastristas que realizaran protestas frente a la arena donde se realizaría la ceremonia, a unos 100 metros de distancia.
Greene, recordando lo ocurrido en 1999 durante un concierto en Miami del grupo cubano Los Van Van, sostuvo que los anticastristas podían tirar huevos a las limusinas de los artistas invitados a la premiación.
El ejecutivo rechazó un plan para permitir las protestas de los anticastristas concebido a través de la mediación de la Unión de Libertades Civiles, el principal grupo de defensa de los derechos constitucionales en Estados Unidos.
Después de un año de preparativos tras resultar elegida Miami como sede de los premios, durante la última semana surgió una disputa entre los organizadores y el municipio de Miami sobre la distancia a la que los exiliados podían realizar protestas contra la posible presencia de artistas de Cuba.
El alcalde cubano de Miami, Joe Carollo, que apoyó la petición de los exiliados de acercar el perímetro de seguridad a unos 200 pies de la entrada, es ahora el blanco de las críticas.
Le acusan de haber actuado por motivaciones políticas ya que un gran porcentaje de los manifestantes son también potenciales votantes en las elecciones para su reelección de noviembre.
«Ver cómo un político ha seguido la corriente a un pequeño grupo que no representa a la mayoría de los cubanos es una desgracia», afirmó en declaraciones a la prensa local el empresario Armando Codina, allegado personal al presidente estadounidense George W. Bush.
El alcalde defiende su postura diciendo que simplemente defiende el derecho a la libertad de expresión.
«No me importa que me señalen, lo que he hecho ha sido defender la Primera Enmienda de la Constitución», dijo Carollo durante un encuentro con los medios de comunicación.
Otros, como Randall Marshall, abogado de la Asociación de Libertades Civiles (ACLU) que representó a los exiliados, calificó la pérdida como «un acto de arrogancia y una falta de respeto a los valores democráticos».
Los Grammy Latinos hubieran generado más de 35 millones de dólares para la economía local y habrían reparado la imagen de intransigencia que ha proyectado Miami en casos anteriores, como el del niño Elián González.
Los premios se retransmitirán ahora por televisión desde el Great Western Forum de Los Angeles a 120 países el próximo 11 de setiembre.
Los principales líderes del exilio cubano de Miami se lavaron las manos hoy por la pérdida de la ceremonia de premiación de los Grammy Latinos, pero reconocieron que la ausencia del espectáculo es un duro golpe para la imagen de la ciudad. «Ahora Fidel Castro puede decirle a todo el mundo que somos intolerantes, intransigentes y antidemocráticos cuando en realidad todo eso es él», afirmó el líder del Movimiento Democracia, Ramón Saúl Sánchez. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad