Falta y Resto en El Galpón
a Falta es una de las murgas en que la épica carnavalera adquiere mayor dimensión. Desde su fundación, Falta y Resto ha cuestionado el sentido grotesco y hegemónico de ciertos estilos de humor y ha propuesto un estilo frontal de burla hacia las clases dominantes, hacia los valores dominantes, o como muy bien ha señalado Gustavo Remedi, también hacia nuestras tonterías, pero con el ánimo de superarnos y no de seguir en las mismas. Es así que se busca cuestionar e invertir el principio de realidad, de la normalidad, del orden establecido, como complemento de una lucha por establecer una sociedad justa e igualitaria.
«Vuelve, desde silencios duros y fríos. Vuelve. Sufre, grita, sonríe junto a su pueblo. Siempre. En cada canto nuevo le va la vida. Lucha. De la presentación a la despedida. Escucha».
Falta y Resto junto a otras murgas compañeras de camino, ha logrado reemplazar la tradición acrítica, la celebración de la realidad grotesca, la ambigüedad moral y política, el conformismo y la manipulación perversa de los sentimientos y expectativas populares del Carnaval de antaño, sustituyéndola por una imaginación más creativa y coherente con los valores, las ansias y la sensibilidad del público carnavalero. También asume una postura más autocrítica, experimental e irreverente hacia las formas y conceptos del género, de modo de readecuar y articular los elementos del espectáculo murguístico con un compromiso de transformación social.
«Dicen que la murga es un bombo y un redoblante, la murga es viento de voces que te inclina hacia adelante»
Falta y Resto, que este año obtuvo el segundo puesto (tras los Diablos Verdes) en el Concurso oficial de agrupaciones carnavaleras, acaba de editar el disco Roja y Negra, editado por el sello Obligado y esta noche se pondrá en escena el repertorio de este año y varios de sus temas más representativos. Esos que la gente ha incorporado para sí y que en todas las actuaciones son solicitados.
El elenco está compuesto por Raúl «Tinta Brava» Castro y Hugo «Piruja» Broccos como directores responsables, Juan Felipe Castro como director escénico, Jesús Fernández, Luis «El sapo» Laforia, Javier Carvalho, Rodolfo Lorenzo y «El Farol» Martín en la cuerda de primos; Leonardo Vargas, Pablo Milich y el cubano Diógenes en la cuerda de sobreprimos; Orlando Acosta, Alejandro Balbis, «el Negro» Ricardo, Gerardo Dorado y Raúl Castro en la cuerda de segundos.
La batería está integrada por Ricardo «La Pocha» Souza (platillos), Alejandro «Juguete» Ferreira en redoblante y Jorge «Loquillo» Garrido en bombo. Los utileros son Alvaro Rey y Jair Pérez.
Este año la presentación de Falta y Resto le canta al tablado, a los escenarios populares –lamentablemente hay muy pocos– utilizando como base musical el tema «El corso» de Jorge Lazaroff. Esta primera parte culmina contando una anécdota sobre un niño que no tiene dinero para ingresar al tablado y entonces decide «colarse» reafirmando que «volvió la Falta».
Luego, en el popurrí o salpicón de actualidad, con un tratamiento irónico se relatan algunos de los hechos más recientes que impactaron a la opinión pública. Los cuplés (son cuatro) arrancan con «Una propuesta indecente», en donde Estados Unidos intenta comprar al Uruguay para anexarlo como un estado más, al estilo de Puerto Rico. El siguiente se titula «El desubicado», la historia de un hombre que comete un error tras otro. Luego realizan «Rapidito» que, fiel a su título dura apenas treinta segundos y culmina con el cuplé «La desaparecida», un contrapunto entre la murga real y una virtual. Obviamente, la despedida cierra esta propuesta que será el punto culminante de una gira por varias ciudades del interior de nuestro país y Argentina. Sin duda, esta noche la gente desbordará la sala mayor de la institución galponera para ver, escuchar y participar en este nuevo espectáculo de la roja y negra murga cooperativa.
«Hay algo que es seguro, la verdad está en la gente, que lo tenga muy en cuenta aquel que nos represente. Que no nos hablen de pueblo, de masa o de mar humano, los que tan sólo me nombran para lavarse las manos, Y al fin que cante la gente, como canta en Carnaval. Y que suba al tablado cada cual con su verdad. Llegó la hora vecino de cantar nuestra canción, con la Falta o sin la Falta, pero con el corazón». *
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