Basada en una historia verÃdica sobre una maestra de violÃn en pleno Harlem, Música del corazón posee un tono melodramático y si se quiere humanista. Dirigida por Wes Craven, el filme posee un rendimiento superlativo de Meryl Streep. Acompañan Aidan Quinn, Angela Bassett y Gloria Estefan.
Alguna vez uno de los maestros del género de terror como Wes Craven debÃa permitirse probar otro estilo, otra modalidad de relato, otra escritura visual. Y la convocadora, empecinada y emprendedora historia verÃdica de la violinista que encarna formidablemente Meryl Streep (Roberta) lo ha situado en la superficie de un melodrama contenido, donde en rigor pese la trama (y sus conflictos, sus júbilos y sus desazones) y el rendimiento en abanico de los actores.
Luego de haber obtenido una posición de prestigio esa mujer de provincias abandonada por su esposo (Meryl Streep) marcha a Nueva York con sus dos pequeños hijos y sus cincuenta violines.
Todo se vuelve difÃcil. Pero posee el respaldo inicial de un viejo enamorado de los lejanos tiempos de la secundaria (Aidan Quinn), y asà comienza su peripecia de ser aprobada como maestra en una conflictiva escuela de Harlem.
Nada es imposible para Roberta Guaspari: durante sus clases se vuelve inflexible, estricta y a la vez apasionada: el zumbido de un violÃn es el nervio vital y liberador de una vida, la suya, que la traspasa a sus alumnos. Lo que empieza muy dubitativamente, finaliza en una gestión fascinante y alumbradora.
O sea: ¿quién podrÃa pensar que una mujer de pueblo chico iba a terminar armando una orquesta de violinistas? ¿Y que a través de los años formarÃa a generaciones de alumnos, algunos de ellos con un talento y sensibilidad más que encomiable?
Solitaria, independiente, esa Roberta Guaspari tendrá su propia casa, una relación por momentos tempestuosa con sus hijos (también músicos) y una existencia frontalmente dedicada a la enseñanza.
Nada de citas de ocasión, a excepción del affaire con el personaje que interpreta Quinn. Su mundo es la música y el arco tensado sobre las cuerdas de un violÃn.
Música del corazón es todo un ensayo para Wes Craven, quien trabaja los climas con una narración asordinada no exenta de barnices humorÃsticos y también algo melosos, sobre todo cuando después de décadas de enseñanza le cancelan el programa a esa maestra del corazón por recortes presupuestarios.
Pero luchará hasta las últimas consecuencias para obtener los fondos necesarios y asà solventar el programa. El epÃlogo con los niños violinistas, viejos alumnos ahora grandecitos y maestros del instrumento como Isaac Stern, entre otros, otorgan un final a toda luminosidad en un concierto en el Carnegie Hall para recaudar fondos y lograr el restablecimiento del programa y la gestación de una fundación dedicada a la enseñanza musical.
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