MUSICA DEL LUGAR

Estramín en la Sala Zitarrosa

Culmina así la primera etapa del ciclo denominado «Música del lugar» que anteriormente contó con la presencia del dúo Larbanois/Carrero y Pepe Guerra.

Compromiso, sensibilidad y trabajo, mucho trabajo, son los elementos que han llevado adelante el proyecto artístico de Estramín. Posee, entre otras cualidades, el mérito de la coherencia artística y humana: ésta es la razón de la canción y su obra refleja claramente los avatares de una actualidad a la que nunca ha sido indiferente.

Estramín se ha trasformado en un ineludible lazo de unión entre dos generaciones de músicos y en el presente cuenta con diez fonogramas, todos ellos de notable difusión y arraigo popular. Durante el desarrollo del show en la Zitarrosa, se verá a un cantor que con su forma de poner en jaque el estado de las cosas a través de los textos de sus canciones, ha logrado situarse en el centro afectivo de sus auditorios.

La banda que acompañará a este cantor montevideano estará integrada por Romeo Martínez (teclados), Domingo Rodríguez (bajo), Eduardo Elissalde (batería) y Yamandú Pérez en percusión. Se anuncia que también participarán otros músicos en carácter de invitados, para un espectáculo que comprenderá sus canciones más encumbradas y algunas novedades que pasarán a formar parte de su próximo trabajo discográfico que se denominará De mis amores y que será editado por el sello EMI antes de fin de año. El precio de las localidades será cien pesos.

Una trayectoria

El autor de «Morir en la capital», «De adolescentes» y «Estamos acostumbrados» ha confesado que aprendió a tocar la guitarra mirando recitales en la televisión, antes de iniciar estudios formales en un conservatorio, con la profesora Elida Grandall. Pocos recuerdan que en 1973 cantó la ópera La cenicienta en el Teatro Solís y que desde el 75 integró una compañía de zarzuelas. Hincha de Nacional y cursando estudios en el liceo Bauzá, junto a compañeros de clase fundó el grupo folclórico Tiempo Nuevo. En 1978 y 1979 esta formación obtuvo los primeros premios otorgados por dos recordados programas televisivos: Guitarreada y Estudiantina. En 1980 el grupo obtuvo el primer premio del Festival Folclórico de Durazno, ocasión en la que además Estramín fue galardonado como la Mejor Voz del festival. Luego, a partir de los años ochenta comenzó su ascendente actividad individual. En 1982 grabó con Larbarnois/Carrero y Juan José de Mello, y al año siguiente su primer disco como solista.

A diferencia de otros integrantes de aquel fermental movimiento musical que tuvo sus picos más altos entre 1980 y 1988, la popularidad de Estramín no disminuyó, sino que se acrecentó con el paso de los años, sobre todo a través de un intenso trabajo en el interior de nuestro país, sumando para sí los galardones más importantes que otorga el tradicional circuito de festivales: Charrúa de Oro, en Durazno, y La Guitarra Olimareña, en Treinta y Tres, por citar dos casos. *

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