"Crepúsculo de medianoche", de Franklin Rodríguez, en El Galpón

Y todo a media luz

«Crepúsculo de medianoche» es una historia policial de la serie negra, que en su momento hizo la fortuna de James Hadley Chase y el prestigio desmedido de James Cain.

Como el indiscreto programa de mano se adelanta a revelarlo, reduciendo la posible expectativa del argumento, se trata de un escritor, Maximiliano Korbes (Mario Santana) que describe en un programa de radio crímenes de la vida real donde él mismo fue el asesino. Aparece una joven (Diana Bresque) que lo acosa en una forma que el mismo programa describe insuperablemente como «un engorroso» (sic) «juego de seducción, poder, pasión, suspenso, etc.».

Bueno, que hay de todo; pero recordamos a los lectores, para no extendernos sin necesidad, que según el Diccionario de la Real Academia Española «engorroso» significa «embarazoso, dificultoso, molesto», y que la obra cumple a consciencia con la definición, sobre todo con la última de las tres acepciones.

La obra cuenta con la dirección, siempre cuidada, de Hugo Blandamuro, que no alcanza para superar la ineficacia dramática del texto, donde la acción, salvo el «…final verdaderamente impactante», ocurre fuera de escena y es contada por los agonistas, cosa que no puede sorprender si se tiene en cuenta que se trata aquí del desarrollo, por Franklin Rodríguez de una novela que se atribuye a un desconocido «Friedrich Dürenmatt» (sic), por la que, suponemos, se ha obtenido el apoyo de un curioso «Instituto Gohete» (sic). Suponemos que se trata de una broma más del autor, de una vuelta de tuerca para espectadores y críticos distraídos, y que la obra nada tiene que ver ni con Friedrich Dürrenmatt ni con el Instituto Goethe.

La iluminación y la escenografía son, más que sobrias, precarias, más allá de la pobreza decente de las obras de aficionados. Toda la pieza se desarrolla en una monótona penumbra, y los accesorios son tan parvos que no siempre es fácil saber dónde se ubica la acción.

Finalmente, como ocurrió con Lo que el sexo se llevó del mismo Franklin Rodríguez y Marcelo Buquet, las escenas de desnudo y de sexo aparecen débiles y timoratas. Comprendemos los riesgos de audacias mayores ante una platea que se ubica a pocos metros, pero tal como resultaron sería más eficaz que sólo se aludiera a ellas y no que se realizaran en escena.

Crepusculo de medianoche, de Franklin Rodríguez, basado en una novela de Friedrich Dürrenmatt, con Diana Bresque, Mario Santana y Christian Fall. Música de Alfredo Leirós, escenografía, iluminación y vestuario de Raúl Acosta, dirección de Hugo Blandamuro. En Teatro El Galpón, sala Cero.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje