Premio mayor para "La habitación del hijo" y tres premios a "La pianista"

Nanni Moretti ganó la Palma de Cannes

Si con Moretti el Festival premia al cine italiano a través de una de sus más destacadas figuras, el triple galardón a la película del director austríaco laurea en gran medida al cine francés. En efecto La pianista fue rodada en francés y sus principales intérpretes, incluyendo los dos premios de interpretación, son franceses.

En La habitación del hijo, Moretti abandona el tono autobiográfico de sus obras anteriores —Caro Diario y Aprile— para describir el dolor y el desgarramiento producido por la muerte de un hijo.

Con una narración lineal y clásica, Moretti instala al espectador en la vida feliz de una familia común de clase media en una ciudad del norte de Italia.

El director describe con austeridad y con un inmenso pudor el dolor indescriptible, la imposibilidad de la aceptación de la muerte, el quebranto interno de cada uno, la crisis en que el duelo del hijo hunde a la pareja y el lento emerger hacia la resignación, hacia la vida que continúa.

La habitación del hijo había sido coronada ya por tres David de Donatello, los premios cinematográficos italianos, y era señalada casi unánimemente como favorita en Cannes.

La elección de La pianista, en cambio, es mucho más polémica. La mayoría de las críticas estaba lejos de ser elogiosa, aunque no en lo que respecta al premio a Isabelle Huppert, sin cuya magnífica interpretación el personaje de Erika carecería de consistencia.

El premio a Benoit Magimel, por el contrario, fue una verdadero sorpresa, sobre todo porque frente a él se encontraban dos inmensos actores: el francés Michel Piccoli y el norteamericano Jack Nicholson.

Por lo demás, la presidenta del jurado, la actriz y directora noruega Liv Ullmann, reconoció implícitamente que había habido divergencias en el jurado y que la elección fue difícil.

Basado en la novela homónima de su compatriota Elfriede Jelinek, que hiciera escándalo en su país al ser publicada, La pianista es la crónica de una vida frustrada que lleva a la perversión.

El filme recogió opiniones encontradas en Cannes, como había sido ya el caso de otra obra del mismo director, Funny Games en 1997.

Erika (Isabelle Huppert) reparte su tiempo entre su trabajo de profesora de piano del conservatorio de Viena y su vida familiar con una madre absorbente que excluye cualquier otra relación.

Cuando puede escapar a la vigilancia de ésta, surge la otra cara de su vida, su sexualidad «voyeurista» y masoquista.

El sórdido equilibrio de ese mundo cerrado se rompe cuando uno de sus alumnos (Benoit Magimel) se enamora de ella.

Una atmósfera de misantropía envuelve toda la película. Nada se salva en esta descripción reductora de la que están ausentes las cualidades humanas. La única belleza está en la música, pero alrededor de ella todo se descompone; todos somos perversos, todos terminamos siendo despreciables, parece decir el autor. Finalmente el premio a la mejor dirección fue compartido por dos norteamericanos: Joel Coen por The man who wasn’t there y David Lynch por Mulholland Drive. Ambas figuraban entre las películas dignas de ser laureadas, al igual que la bosnia No man’s land del cineasta Danis Tanovic, quien recibió el premio al mejor guión.

Premios Fipresci

La stanza del figlio (La habitación del hijo) también obtuvo el sábado el premio de la Fipresci (Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica).

Fipresci entrega premios propios en todos los festivales, incluido el de Cinemateca. En el de Cine Independiente de Buenos Aires otorgó su premio a la uruguaya 25 Watts.

Uno de sus directores dijo en broma a un diario argentino que «creíamos que era ‘Free Pepsi’, que nos iban a dar refresco gratis de por vida, pero no».

La Fipresci otorgó asimismo premios a películas presentadas en otras secciones del festival:

Kairo de Kiyoshi Kurosama (Japón) presentada en Un Certain Regard.

Martha… Martha de Sandrine Veysset (Francia) presentada en la Quincena de los Realizadores.

Le pornographe de Bertrand Bonello (Francia-Canadá) presentada en la Semana Internacional de la Crítica.

Un Certain Regard

El premio Un Certain Regard-Altadis, destinado a una de las películas de esta sección oficial fuera de concurso del Festival de Cannes fue otorgado el sábado a Un amour d’enfance, primer largometraje del francés Yves Caumon.

Esta sección presentó filmes de todos los horizontes, de Kirguisia a Argentina, pasando por Portugal, Japón, India o Sudáfrica.

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