David Lynch en Cannes
Uno de los peores lugares que existen en el mundo debe ser una pesadilla de David Lynch. Y a ella van los espectadores de Mulholland Drive, quienes desde Lost Highway parecen no tener derecho ni siquiera a una solución de los muchos enigmas que plantea el director.
La trama del filme que Lynch presentó ayer en Cannes tiene su característico misterio y la tenebrosidad de la música de Angelo Badalamenti (que aparece como actor en el rol de un mafioso) pero antes de que ésta tenga una explicación los personajes desaparecen y son suplantados por otros, interpretados por los mismos actores.
Mulholland Drive (la calle que conduce a la colina desde la que se ve toda Los Angeles, repetida millones de veces en el cine de Hollywood) es aún menos coherente que Lost Highway pero el dominio absoluto que ejerce Lynch sobre la imagen y el sonido y el efecto que éstos causan en el espectador permiten a éste gozar plenamente del filme, dijo la prensa destacada en el Festival.
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