Tres jornadas emotivas. El público aplaudió de pié

China Zorrilla volvió a conmover Montevideo con "Las d´enfrente" de Federico Mertens

Los espectadores montevideanos pudieron pensar, cuando el éxito de “El camino a la Meca” de Athol Fugard que presencian la despedida de China Zorrilla; también pudieron pensar así los portoalegrenses, que cortaron la acción para aplaudir de pie, todo el teatro Sao Pedro, el monólogo final de Helen Martins desafiando al tiempo, a la vejez, a la suerte, al Cielo y al Infierno.

China no será inmortal, pero se aproxima peligrosamente a ello; y a su paso todo parece vivir y hasta rejuvenecer. En sus manos, sentada y como teatro leído, “Las d’enfrente” de Federico Mertens volvió a ponerse de pie en una escena rioplatense; y una corriente de frescura y vitalidad, que no solemos ver en nuestro teatro, corrió desde aquel juvenil escritor de veinte años que iba y venía con sus manuscritos hasta verse representado simultáneamente con dos obras de gran éxito, hasta su avezada intérprete que se acerca a los 90 con la misma gracia con que interpretó comedias como “Vidas privadas”, “Fiebre de heno”, “El honor no es cosa de mujeres” y tantas otras obras.

La obra es simple, pero firme y coherente. El tema de la imitación social, la dependencia de lo que hagan o dejen de hacer los otros, en este caso las de enfrente, que nunca aparecen, que se suponen superiores en dinero, cultura y status social, tiene una unidad perfecta; y diversos episodios ilustran todo lo que tiene la imitación de comicidad involuntaria, de bromas inmediatas, de buenos chistes; pero el monólogo de Genaro, el dependiente del almacén familiar frustrado en su romance con la hija de la familia, es suficiente para demostrar la garra dramática que también tuvo Mertens y que se vio más tarde en dramas como “Silvio Torcelli” o en la extraordinaria escena final de “La zarza en llamas”.

Como intérprete, China, acompañada por un elenco profesional y muy solvente, acertó en toda la línea. Su voz es la misma de siempre, con sus brillantes agudos, sus intencionados cambios de velocidad, su volumen adecuado, el tono, conversacional y con una chispa de picardía; mantiene, infalible, el sentido del tiempo exacto con que responde a las palabras de sus interlocutores, el “timing” del que depende la eficacia de la réplica.

El público aplaudió de pie. La amó desde siempre, desde sus comienzos en la Comedia Nacional, y la ama hoy, más aún y con más razón, cuando nos brinda, a través de “Las d’enfrente”, no sólo teatro sino una inolvidable lección de coraje, de autodominio, de estoicismo ante el dolor físico, de profesionalismo y de amor al arte.

Al fin, de pie, trabajosamente pero de pie, China Zorrilla, impecable también como maestra de ceremonias, volvió a unir el pasado con el hoy y destacó la presencia en la platea de la progenie de Federico Mertens, encabezada por el director de este diario, doctor Federico Fasano Mertens, lo que le valió una nueva ovación.

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