Verdi en auditorio nuevo
Si la sala no estaba finalizada, la pieza no fue menos apresurada, luego del conflicto con los músicos de la Ossodre que obligaron a cambios y más cambios de último momento.
El Directorio quiso al asumir mostrar a los uruguayos los avances en el costoso complejo, al tiempo que relanzaba al instituto, que tanto en su gestión como en sus productos ha perdido calidad artística y peso en nuestra vida cultural.El Ejecutivo apoyó la idea financiando la terminación de instalaciones fundamentales como baños, camarines y la nivelación provisoria de la platea. El Sodre salió a buscar patrocinantes privados que quisieran asociar su nombre al prestigio de la institución y al de la música clásica en general.
La fórmula había dado resultado a la Filarmónica de la IMM, que logró confianza de inversores privados.
Pero las cosas no resultaron sencillas para el Sodre.
Quizá los directores no conocían lo suficiente al instituto, quizá estén acostumbrados a la gestión en las empresas privadas competidoras de las que provienen.
Se llamó al director de la Filarmónica (Federico García Vigil) y al regisseur italiano Stefano Poda, que ha actuado con la Filarmónica y tiene ideas grandiosas y acceso a vestuarios de Armani cuya confección en el país sería impensable. Se llamó a los mejores cantantes nacionales, incluyendo a Raquel Pieroti, radicada en España.
Se contó con los cuerpos de baile y coros del instituto.
Pero a los músicos les habían quitado parte del sueldo –una partida destinada a conservación de instrumentos– en un artículo legal que disponía el uso de proventos. Debió ser previsible que cuando se reiniciara la temporada protestarían. De hecho el Directorio había recibido notas de la orquesta.
A la medida de presentarse sin instrumentos a los ensayos, que cayó junto con otras incomodidades de la sala, siguió la decisión de dejar sin efecto el espectáculo.
Resurrección
Casi de inmediato, el Directorio resolvió relanzar el espectáculo sin la orquesta. García Vigil renunció a dirigirlo, por lo cual se pidió auxilio al italiano Piero Gamba, que vino expresamente.
Se contaba con el conjunto de cámara del Sodre y se contrató al pianista Eduardo Alfonso.
Hubo idas y venidas con Nybia Mariño, que finalmente aceptó.
Gamba probó a la banda de la Fuerza Aérea que hubiera podido completar una orquesta de cámara y hubiera proporcionado las trompetas con las que se asocia a Aída, pero resolvió rechazarla.
Entretanto, se prohibió a los integrantes de la orquesta el acceso al complejo, para lo que se contrató guardia policial. Los músicos, temiendo alguna provocación según dijeron, anunciaron ayer que escucharían la transmisión radial en la sede de Audep.
El Directorio no ahorró esfuerzos para hacer el espectáculo lo más dignamente que pudo, dadas las circunstancias y el tiempo disponible. Esta nota está escrita antes del espectáculo, pero es claro que al final lo que se buscó no era la excelencia artística, sino la fiesta de presentación del edificio.
Queda preguntarse si el resultado general efectivamente elevó el peso cultural, la imagen y la credibilidad del Sodre.
Habrá que volver a empezar y en algún momento volver a discutir el conflicto salarial de esta orquesta que en mayo no tiene programada su temporada, ni siquiera tiene un director estable titular y probablemente haya consumido su presupuesto anual. El espectáculo va nuevamente el domingo 6 a las 16 y el miércoles 9 a las 20 con precios populares.
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